En Brasil, la declaración de un empresario del juego atiza el escándalo de la corrupción
EFE Brasilia
Los escándalos de corrupción que rodean al gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil fueron atizados ayer por un empresario de juegos de azar que confirmó que le ofrecieron una licitación a cambio de financiar campañas electorales.
Una comisión legislativa que investiga a la industria del juego clandestino interrogó ayer al empresario Carlos Augusto Ramos, conocido como "Carlos Cachoeira", quien visiblemente nervioso respondió muy por encima a las preguntas de los congresistas.
"No sé qué es legal y qué es ilegal. Todos los contratos que firmé eran legales para mí, hasta que fueron cancelados", dijo Ramos ante la comisión del Congreso que le indagó sobre sus negocios con entidades oficiales.
Ramos divulgó el año pasado un vídeo grabado en 2002 en el que Waldomiro Diniz, entonces presidente de la Lotería del Estado de Río de Janeiro, le pedía dinero para la campaña de los candidatos del PT, que en esa época era presidido por el hoy ex ministro José Dirceu.
"Esa cinta la grabé porque Waldomiro Diniz me estaba pidiendo dinero para saltarse una licitación", dijo Ramos.
Con la llegada de Luiz Inácio Lula da Silva al poder, en 2003, Dirceu fue elevado al influyente cargo de ministro jefe de la Casa Civil de la Presidencia, y Diniz se convirtió en su asesor parlamentario, cargo desde el que continuó sus contactos con Ramos.
La divulgación del vídeo, en febrero del año pasado, condujo a la destitución de Diniz, quien fue acusado de extorsionar a la mafia del juego ilegal de Río de Janeiro para financiar campañas del PT.
Diniz también fue acusado de tráfico de influencias en favor de una empresa estadounidense que tiene un contrato de 130 millones de dólares para suministrar las máquinas de las loterías oficiales.
Los negocios ilegales de Diniz con mafias de los juegos de azar, que se hicieron públicos el año pasado, fueron el primer escándalo que tocó a las puertas del PT, pero entonces esa fuerza desarmó los intentos de la oposición de investigar el caso en el Congreso y de averiguar la responsabilidad de Dirceu.
La avalancha de denuncias de corrupción en el PT, que recientemente derribó a Dirceu, considerado el brazo derecho de Lula, y a la cúpula del partido, creó el ambiente para resucitar la investigación.
Dicha investigación parlamentaria corre paralela a otra sobre la corrupción en la empresa estatal de correos, y el martes se abrirá otra sobre las denuncias de que el PT sobornó durante los dos primeros años del Gobierno de Lula a congresistas de otros partidos para que votasen a favor del Ejecutivo.
El relator de la comisión que investiga la corrupción en Correos, Osmar Serraglio, señaló que llamará a declarar al jefe de la secretaría de Comunicación del Gobierno, Luiz Gushiken, amigo cercano del presidente Lula.
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