Martín elude condenar la convocatoria y dice que el Ejecutivo respeta las libertades ciudadanas
Jessica Wilhelm
Santa Cruz
La manifestación convocada por la Confederación Canaria de Asociaciones de Vecinos (Concave) a favor del control de la población y de una Ley de Residencia para el próximo domingo, centró ayer gran parte de las conversaciones en los pasillos del Parlamento regional. Sin embargo, fue el secretario regional del Partido Socialista (PSC-PSOE), Juan Carlos Alemán, quién elevó el asunto al hemiciclo, tras solicitar, sin éxito, al presidente del Ejecutivo regional, Adán Martín, que desautorizase una protesta que, a su juicio, "resulta completamente inoportuna en el fondo, la forma y el tiempo en que se produce".
En este sentido, Alemán alegó que la convocatoria será una razón de verguenza para los canarios a nivel nacional, y solicitó al presidente canario el cese de los asesores del Ayuntamiento de Santa Cruz que "fomentan la protesta y cobran sueldos de instituciones gobernadas por Coalición Canaria (CC)". Asunto que Adán Martín eludió responder agotando su tiempo de respuesta, aunque antes aseguró que el Gobierno regional "es respetuoso con cualquier manifestación, y rechaza todo tipo de acciones que tengan que ver con la xenofobia o el rechazo a cualquier persona que esté en nuestra tierra".
Pacto canario sobre la inmigración
La solución para evitar el uso de la inmigración como "arma política y electoral" es, a juicio de los socialistas, la reedición del pacto canario sobre inmigración entre las diversas fuerzas políticas de las Islas para así evitar el crecimiento de sentimientos xenófobos y fascistas. Sin embargo, el presidente del Gobierno regional no apoyó esta iniciativa al considerar que el único pacto válido es el del Estado, argumentando que el Archipiélago sólo tiene competencias de asistencia social a los recién llegados. Asimismo, defendió "la inmigración legal y controlada" y calificó de "perversa" aquella que traspasa los límites de la legalidad.
Martín reconoció además un avance en las medidas adoptadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, aunque señaló que aún aguarda una modificación en la Ley de Extranjería, y manifestó que "la hoja de ruta esta marcada en buena dirección. Pero no podemos bajar la guardia, sino continuar con la misma intensidad", añadió.
Respecto a la inmigración también se pronunció el portavoz del Partido popular (PP), Jorge Rodríguez, quién interpeló a Adán Martín por la gestión de los flujos de inmigrantes ilegales a raíz del "gran altavoz africano que activaron Zapatero y Caldera -ministro de Trabajo y Asuntos Sociales- con el proceso de regularización masiva". Rodríguez aseguró que el mensaje de que "lo importante es salvar vidas, está generando que muchos se lancen al mar seguros de que aquí nos encargaremos de salvarlos". Asunto que contrasta con las cifras del PP que apuntan a cerca de 3.000 muertos en el Atlántico.
Martín aseguró que el fenómeno de la inmigración se debe situar en el momento en que estamos, es decir con un importante declive en la llegada de inmigrantes a las costas en el mes de octubre, y aseguró que es un problema que a medio plazo tiene su solución en medidas como el apoyo de la Unión Europea, el control y seguridad marítima, el control de los medios humanos y materiales y la colaboración de los países emisores. Y estimó "muy importante" continuar esta labor con la misma intensidad de vigilancia. Respecto a la inmigración que llega a través de los aeropuertos de las Islas, Martín reclamó mayor vigilancia por parte del Ministerio del Interior.