Eligio Hernández asegura que se trata de un auto que no es firme y que recurrirá ante el TSJC
Natalia Torres
Santa Cruz
El juzgado número 4 de lo contencioso administrativo de Las Palmas de Gran Canaria ha emitido un auto por el que considera correcto el decreto del Servicio Canario de Salud (SCS) en el que se prohibía la producción y dispensación de los productos conocidos como Factor 1 y Factor 2, elaborados por el catedrático de Bioquímica de la Universidad de La Laguna en el Instituto del Metabolismo Celular, al ser considerados por el SCS como medicamentos y no complementos alimenticios como defiende el catedrático.
El abogado de Enrique Meléndez-Hevia, Eligio Hernández, explicó a este periódico que dicho auto no es firme y que no crea jurisprudencia, como si lo ha hecho la sentencia emitida por la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Canarias en Tenerife, contraria a este auto y que daba la razón al Instituto del Metabolismo Celular (IMC), al considerar a los factores como complementos alimenticios y no medicamentos, permitiendo que continúe con su actividad y dejando sin efecto el dictamen del SCS por el que se ordenaba el cierre de citado instituto.
La resolución del Juzgado número 4 de Las Palmas será recurrida por Eligio Hernández ante la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Canarias en Las Palmas, un recurso en el que hará constar la sentencia de esta misma Sala con sede en Tenerife y que es de naturaleza totalmente contraria.
Según explicó Hernández "el Juzgado número 4 de Las Palmas no ha tenido en cuenta esta sentencia de la Sala de lo Contencioso porque el proceso sobre el que ha emitido este auto ya se encontraba en marcha y por tanto debía proseguir independientemente de lo que se hubiera dictado en otro juzgado".
Sentencia firme
Hernández afirmaba la semana pasada en una conferencia junto a Enrique Meléndez que "la sentencia que deja sin efecto la resolución del cierre del IMC es importantísimo y echa por tierra las acusaciones de la Consejería de Sanidad según las cuales estos productos son medicamentos que producen efectos adversos en la salud y por lo tanto nosotros seríamos delincuentes al dispensar este tipo de medicamentos ilegales".
En ese mismo acto afirmaba que algunas instituciones canarias deberían pedir disculpas tras esta sentencia firme y de hecho aclaró que están estudiando presentar alguna querella "porque queremos la mayor transparencia y que cada uno responda de su conducta, hemos pedido al juez que identifique a los médicos que denunciaron efectos graves así como a los pacientes que supuestamente sufrieron estos efectos a fin de que podamos interrogarlos. También a algún profesional que publicó informes en los que se hablaba de supuestos efectos tóxicos de los nutrientes".
De nuevo la última palabra está en manos del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que deberá dirimir si finalmente se prohíbe la producción y dispensación de los Factores 1 y 2 o permite al catedrático seguir con su actividad que por otro lado no se ha visto interrumpida en ningún momento.
Por su parte el catedrático Enrique Meléndez anunciaba que pronto se abrirá una sede del IMC en Las Palmas de Gran Canaria y que la comercialización de los factores está muy avanzada, afirmando que los productos pronto estarán en todo el estado español y próximamente en Europa y resto del mundo.