Diario de Avisos S. C. de la Palma
El responsable del Laboratorio de Genética Forense de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria tomó ayer muestras de saliva a diecinueve familiares de personas desaparecidas en la Isla de La Palma durante la guerra civil. El coste medio de las pruebas de ADN por cuerpo asciende a mil euros, pero el biólogo Juan José Pestano Brito, no sólo tomó muestras de los parientes de los trece de Fuencaliente, sino de otras víctimas para crear una base de datos, y adelantó que el laboratorio ha decidido correr con los costes. También recogió muestras de los restos óseos para comenzar mañana lunes los análisis. De hecho, se comprometió a entregar los resultados a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Isla de La Palma el próximo mes de enero.
La identificación de represaliados de la guerra civil mediante pruebas de ADN es una iniciativa pionera en Canarias. En realidad, es la primera excavación de una fosa común que se ha realizado en el archipiélago a las víctimas. Pestano mostró satisfacción porque tanto la presidenta de la Asociación, Aralda Rodríguez, como la arqueóloga jefa de las exhumaciones de la fosa hallada en el Lomo de La Faya, en Fuencaliente, el 26 de julio pasado, hayan confiado esta labor a la Universidad de Las Palmas. "Tenemos experiencias en exhumaciones, no de la guerra civil, pero sí en exhumaciones, en análisis de cadáveres e identificación de individuos, de restos óseos", advirtió.
La prueba realizada en el salón de consejeros del Cabildo, consistió en recoger muestras bucales a cada uno de los familiares, además de constatar el listado de los desaparecidos y su relación con cada uno de los parientes vivos que entregaron su saliva. "La parte difícil es la extracción del ADN de los restos óseos. La calidad del ADN depende de la conservación de esos restos, que nos va a permitir llegar al éxito en la identificación. Contrastaremos los datos con los de los familiares y podremos llegar a una identificación plena", añadió. La fiabilidad de las pruebas de ADN es del cien por cien, pues en el laboratorio se registrará la molécula de ADNmitocondrial (de herencia materna) y la molécula nuclear (herencia paterna), de cada muestra."Ojalá tengamos suerte y los restos sean de buena calidad como para obtener un ADN adecuado y poderlo resolver, para tener en enero la identificación de estos seis cuerpos", de Fuencaliente.
Hasta el momento, la empresa ArqueoCanarias ha procesado la información de la exhumación de los seis cuerpos de los "trece de Fuencaliente" en una memoria que presentarán en breve. Sus identificaciones no hubieran sido certeras dado el estado de los restos óseos y la escasa información que se maneja de los trece. "No tenemos información de todas las personas que pueden componer ese grupo de los trece", señaló la arqueóloga Verónica Alberto en rueda de prensa improvisada.
Aralda Rodríguez, feliz porque se realizarán las pruebas de identificación científica, adelantó que "estamos esperando a saber quienes son estos seis, y si son los trece, para seguir adelante. No buscamos sólo a los trece, buscamos a todos los que hay por toda la Isla". Además de las ocho fosas señaladas mediante testimonios de los vecinos, como fosas comunes en Fuencaliente, la presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica comentó que se habla de tres cuerpos en el barranco Hondo, entre La Galga y El Granel en Puntallana, y otros tres en Las Tricias, Garafía. Respecto al empleo del detector de metales en la identificación de fosas, Verónica Alberto comentó que lo habían utilizado en julio con la fosa de los trece y no fue efectivo. La arena volcánica es muy rica en minerales y "se alteraba la respuesta incluso al lado de los restos una vez desenterrados". |