Estrella Morente fusiona el flamenco para su estrenoen Nueva York
EFE Nueva York
Que el flamenco es un arte capaz de conjugarse con el jazz, el tango o el blues es algo que entiende bien la cantaora española Estrella Morente, autora de algunos de los mestizajes más sublimes, y que ayer debutó en Nueva York. "Vengo con un respeto tremendo a esta ciudad, donde cada día llegan propuestas y tendencias de todo el mundo. Pero vengo dispuesta a desnudar mi alma, a mostrar lo que soy y de dónde vengo", dijo la artista. Aunque la cantaora tiene sólo 26 años, acumula gran bagaje en el mundo del cante, tanto por méritos propios como por herencia, influida por su madre, la bailaora Aurora Carbonell, y su padre, el gran cantaor Enrique Morente, a quien The New York Times consideraba ayer mismo uno de los gigantes del flamenco. Ello le ha dado un profundo conocimiento de su arte, y le ha permitido moverse con soltura y acierto desde el flamenco más puro hacia otros estilos musicales, como ha demostrado en uno de sus últimos trabajos, Mujeres, que presentó en el Town Hall. En este trabajo, la joven granadina aborda algunos de los palos más puros del flamenco, como las tarantas, las bulerías o las soleás, pero se atreve con propuestas más arriesgadas, como el Ne me quite pas, de Jacques Brel, que interpretó Nina Simone.
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