Un débil sismo de 2.1 en la escalade Richter sorprende a la población
Además de afectar a la Villa de Mazo, varios vecinos dan testimonio del temblor en Breña Baja
La familia Pérez sintió temblar el vidrio de las ventanas mientras miraba un programa de televisión. / DA
   
     
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V. Vargas
S. C. de La Palma


Un movimiento sísmico muy superficial, de 2.1 en la escala de Ritcher, sorprendió anteayer después de las nueve de la noche a los vecinos del núcleo de El Pueblo, en el municipio de Mazo, enclave en el que los expertos han situado su epicentro. A pesar de que el alcalde macense, Francisco Javier González, ha manifestado que a la hora señalada, personalmente no percibió nada, ni a media mañana de ayer le había sido remitida desde la Policía Local o la secretaría del Ayuntamiento, ninguna denuncia al respecto, la estación de La Higuera, situada en Tigalate, registró en datos enviados al centro de recepción del Instituto Geográfico Nacional (IGN), en Madrid, un sismo de 2.1 de magnitud a las 21.18 horas.

Vía telefónica, el centro de recepción de Santa Cruz de Tenerife recibía datos que identificaban tal movimiento telúrico, más o menos a 10 kilómetros de distancia del Noreste de Fuencaliente. También numerosos vecinos localizados en la periferia del barrio de San Antonio, en el municipio de Breña Baja, concretamente en las casas agrupadas sobre la pista del aeropuerto, han aportado su testimonio sobre los hechos.

Jesús Ramón Pérez, un joven originario de Mazo que vive desde hace meses en Breña Baja con su familia, narra cómo "estábamos sentados en el sillón y oí esta ventana moverse y aunque pensamos que era lo típico, el viento así de repente, enseguida bajó el vecino alborotado que había notado toda la casa moviéndose". Su esposa, María Jesús Gómez Santos, sorprendida recuerda que en un primer momento, plantearon que podría ser el risco que se hubiera desprendido. A esa hora, una voladura en las obras del aeropuerto quedaba totalmente descartada.

La adolescente Cahora Carballo vive en esta misma calle y también fue alarmada por el temblor mientras pasaba un rato entretenida en el ordenador. Acudió al encuentro de su padre, que en el primer piso miraba un programa de televisión. "Mi padre estaba ahí viendo la tele y noté que se movían los cristales. Salimos afuera para comprobar si los vecinos habían sentido lo mismo", narra. "Fuimos arriba, a casa de mi prima, a ver si habían notado el estruendo, y sí". El padre revive la escena, "de lo primero que me acordé fue del termo. Estaba el chiquillo bañándose". Carballo asegura tener noticia de que los usuarios de las caravanas acampadas en El Faro de Fuencaliente, apreciaron un estruendo hacia las 5 de la madrugada, un testimonio que el Centro de Coordinación Operativo Insular (Cecopin), no ha podido corroborar.

El responsable de Medio Ambiente del Instituto Tecnológico de Energías Renovables (ITER), Nemesio Pérez, ha confirmado los datos proporcionados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN). Las autoridades muestran tranquilidad porque no se ha producido una serie de seísmos. Se trata de un temblor aislado y la vigilancia se ha intensificado.
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