El profesorado se siente ultrajado por el Gobierno y convoca un último paro
Los sindicatos pronostican "una huelga masiva" y auguran más movilizaciones en septiembre
Imagen de la rueda de prensa ofrecida ayer por el Comité de Huelga de la enseñanza pública. / Fran Pallero
   
     
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Saray Encinoso
Santa Cruz


"El fracaso escolar no es consecuencia de nuestro rendimiento". Apesar de que en las reivindicaciones de homologación del profesorado se hayan "vinculado calidad y mejoras retributivas", lo cierto es que "actualmente Canarias cuenta con la generación mejor formada" de toda la historia. Todo ello mientras "los profesores canarios somos los que menos cobramos en todo el Estado". Una realidad que a los docentes no tienen reparo en afirmar porque, aún conociendo estos datos, "hemos incluido en las conversaciones con la Administración la mejora de la enseñanza" pero sin lograr "pactar nada". Tras "maniobras" que consideran "dilatorias y de entretenimiento", el colectivo, ultrajado, ha anunciando una "última jornada de huelga" que esperan "masiva".

El llamamiento de paro, previsto para mañana, está destinado a los cerca de 25.000 docentes que conforman la plantilla de profesorado de las Islas. Una movilización que tendrá lugar justo el día antes de la jornada de reflexión de las elecciones autonómicas y locales. A pesar de ello, el Comité de Huelga que representa a la totalidad de los sindicatos de este sector, ha insistido en querer desmarcarse de cualquier signo político. "No queremos que se instrumentalice nuestra reivindicación" en ningún caso, expresaron los representantes sindicales. "La huelga del viernes es de confirmación de que esto continuará", explicaron. Esta movilización tiene lugar en un contexto cargado de "tristeza" porque son conscientes de que han perdido la primera batalla de una guerra que proseguirá en septiembre. Ahora, con el curso casi concluido, no se llevarán a cabo más paros para "no perjudicar" al alumnado.


Mucha paciencia

La petición del profesorado desde que este proceso se iniciara ha sido homologar sus salarios al del resto de funcionarios según igual categoría.Un desfase que la Administración competente terminó reconociendo pero que ha intentado vincular "al Estatuto Docente" que tiene que aprobar el Ministerio de Educación.

La intención de ligar ambos aspectos ha causado indignación en los profesionales de la docencia, al entender que la diferencia que existe "se quiere pagar con lo que venga de Madrid". La propuesta no ha convencido porque "el dinero que nos ofreció el Gobierno va a venir de todas formas cuando el Estatuto se apruebe".

La oferta, que para los docentes ha sido un "juego", se convirtió en el punto de inflexión en las negociaciones. Así, la ruptura de éstas no estuvo tan relacionada con subyugar las mejoras retributivas al incremento de la calidad. Tuvo un componente del que se habló desde un principio: el Estatuto Docente. Una asociación que se transformó en el hastío que venció a los sindicatos. Y es que después de que "el Comité de Huelga" haya "mantenido altas dosis de paciencia y comprensión en aras de facilitar la negociación con un Gobierno que no está en funciones", éste no ha puesto "cifras reales" sobre la mesa, aseguraron.

Esta negación, emitida con especial énfasis por ser uno de los alegatos argumentados por la máxima autoridad, no ha sentado bien entre el profesorado al considerar siempre que la Administración ha estado capacitada para tomar partido en un proceso que se dilata más de un mes en el tiempo.


El futuro

El Comité de Huelga confesaba su "tristeza" el pasado sábado en el anuncio del fin de las conversaciones con la Consejería. No alcanzar un acuerdo con la Administración fue recibido por los propios negociadores como un "fracaso". No obstante, están convencidos de que sólo se trata de los preámbulos y que la homologación salarial terminará emergiendo. Por ello, la disolución de este grupo de representantes sindicales "no desaparecerá", explicaron. "Tenemos previsto funcionar de manera permanente", teniendo bien presente que "es necesario mantener el binomio presión-negociación vivo" como mecanismo para articular el cambio. Así, piensan iniciar contactos con el Gobierno que se decida en las urnas el próximo 27 de mayo con la idea de llegar a un entendimiento.

De momento, la huelga que sí acontecerá seguro será la de mañana, que previsiblemente será secundada en todas las Islas con concentraciones multitudinarias. En las ínsulas capitalinas las manifestaciones recorrerán las principales calles de Santa Cruz y Las Palmas pidiendo una "homologación sin contrapartidas" que ya no tendrá cabida en esta legislatura.
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