EFE
Santa Cruz
Los aficionados de Santa Cruz de Tenerife se volcaron para celebrar la consecución por segunda vez en su historia del Campeonato de Europa del combinado nacional. Así, por las calles apenas circulaban vehículos, pero al finalizar el choque, centenares de coches tocando las bocinas y aficionados a pie con cánticos dieron una festividad a la noche dominguera, tras ver el partido en sus casas, en los bares, o en las pantallas gigantes que colocaron diversos ayuntamientos y asociaciones municipales, como deportivas y privadas.
Para la final de la Eurocopa entre Alemania y España la mayoría de ayuntamientos de Tenerife apostaron por la instalación de pantallas gigantes en espacios al aire libre, que a lo largo de la competición han reunido a miles de aficionados en cada uno de los partidos disputados por la selección de Luis Aragonés.
Así, en la capital, Santa Cruz de Tenerife, son varios los barrios que han contado con pantallas gigantes, como por ejemplo la céntrica Plaza del Príncipe, en donde se dieron cita un millar y medio de espectadores que, desde las cuatro y media de la tarde degustaron una paella ofrecida por el consistorio capitalino, un número claramente superado hoy. En la popular fuente de la plaza, la hija de la compañera de Efe, Saro Prieto, se tiro a la misma.
Idéntica iniciativa tomaron los consistorios de Puerto de la Cruz y Güímar, por citar algunos de los municipios tinerfeños adheridos a la moda de las pantallas gigantes. A esta oferta se sumó la de las empresas de hostelería, beneficiadas por las altas temperaturas que se están registrando estos días, y la de unas salas de cine que proyectaron gratuitamente los partidos de la roja.
También cientos de aficionados canarios celebraron en la Plaza de la Victoria, de la capital grancanaria, el triunfo de la selección española. Desde mucho tiempo antes de que concluyese el encuentro, numerosos aficionados se congregaron en la céntrica plaza de Las Palmas de Gran Canaria para expresar su alegría por el éxito futbolístico español.
Por todo el país
Las plazas y principales calles de las ciudades españolas se abarrotaron anoche de gente para celebrar, enfundados en la bandera rojigualda, el triunfo de la selección de Luis Aragonés. Así, en Madrid, alrededor de 65.000 personas, según datos de la policía municipal, atestaron la Plaza Colón de Madrid y sus alrededores para presenciar desde las pantallas gigantes instaladas en el lugar el triunfo de la selección española en Viena. Las Ramblas de Barcelona y su fuente de Canaletas, puntos habituales de concentración de los aficionados blaugrana, se llenaron también de banderas españolas para celebrar la victoria de España.