Zapatero pronuncia la palabra "crisis" para "tranquilizar" a los ciudadanos
El presidente cree que, pese al "duro ajuste", hay mucha gente que no tendrá dificultades
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| El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, antes de la entrevista de anoche en Antena 3. / efe |
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AGENCIAS MADRID
José Luis Rodríguez Zapatero lanzó ayer un mensaje de confianza a las personas más afectadas por el "duro ajuste" de la economía, pero recordó que en esta "crisis" hay mucha gente que no va a tener ninguna dificultad. Era la primera vez que pronunciaba esta palabra tabú.
Entrevistado en Antena 3, el presidente del Gobierno volvió a hablar de "ciclo bajo", de "dificultades" y de "frenazo" de la economía, y rechazó entrar en el debate terminológico, pero, ante la insistencia de los entrevistadores, en dos ocasiones citó la palabra de la que había estado huyendo.
Zapatero reiteró las medidas puestas en marcha y admitió que, manteniendo el rigor presupuestario, puede haber "un cierto déficit" en las cuentas públicas, pero sin llegar al 2% ó el 3% que registran muchos de los grandes países.
En los presupuestos generales del Estado para 2009, el Gobierno "garantizará los compromisos con las pensiones, el salario mínimo interprofesional, las becas, la ley de dependencia y la inversión productiva y ahorrará "prácticamente en todo lo demás".
Su obligación como presidente del Gobierno, profirió, es emitir un mensaje de confianza, porque hay empresas nacionales y extranjeras que tienen que decidir si invertir o no en España y él les debe decir que éste es un país "fuerte".
Tan "consciente como el que más" de la situación actual, Zapatero incidió en que su objetivo es asegurar las políticas sociales públicas a los sectores que pueden tener más dificultades.
El secretario general del PSOE analizó algunas de las propuestas aprobadas el pasado fin de semana en el congreso federal de su partido; entre ellas, la de laicidad del Estado.
Preguntado sobre si eso supondrá que los presidentes del Gobierno o los ministros no prometan su cargo con un crucifijo en la mesa, lo negó y puntualizó que en el ámbito del palacio de la Zarzuela le corresponde decidir al jefe del Estado.
En cuanto a la reforma de la legislación sobre el aborto, Rodríguez Zapatero respondió que ya en la campaña electoral defendió reflexionar sobre ello y confesó que "una de las posibilidades más factibles" es ir a una ley de plazos.
En referencia a la consulta soberanista impulsada por Juan José Ibarretxe, repitió que no la llevará a cabo, porque es "manifiestamente inconstitucional". A su juicio, el objetivo del lehendakari es "tener un tema para la campaña electoral", tras una legislatura en la que, constató, no ha cosechado grandes éxitos.
Zapatero no reveló si será el candidato del PSOE en las próximas elecciones generales, previstas para 2012, y enfatizó que ya decidirán él y su partido cuando llegue el momento.
Respecto a la reciente Eurocopa de fútbol, calificó de "insólito" que el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, prefiriera que Rusia fuera la campeona.
En otro momento, Zapatero contó que Hacienda le ha devuelto "una pequeña cantidad" después de haberle retenido el pasado año 27.000 euros y que no marca la casilla de la Iglesia, aunque expresó su respeto hacia quienes sí lo hacen.
Los telespectadores observaron que Zapatero tenía una uña negra. Resulta que se pilló el dedo al cerrar una ventana.
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