Leoncio González Santa Cruz
Una masa de aire cálido, que se situó encima del Archipiélago en la tarde del pasado miércoles, desencadenó una gran tormenta veraniega que propició que el Gobierno de Canarias, por medio del Centro de Coordinación de Emergencias y Seguridad 1-1-2 declarara, a las 12.45 horas de ayer, la situación de alerta por lluvias fuertes en toda la isla de Tenerife.
Según el director del Centro Canarias Occidental del Instituto Nacional de Meteorología, Víctor Quintero, no existen precedentes en la historia de un fenómeno como este en el mes de agosto en Canarias. El más cercano se produjo un mes de septiembre hace 35 años. Durante toda la jornada de ayer jueves, los cielos permanecieron cubiertos en las islas de Tenerife, la Gomera y Gran Canaria y las nubes descargaron cantidades abundantes e inusuales de agua, dada la fecha, llegando a superar en algunos lugares los cincuenta litros por metro cuadrado.
Según Quintero, esta tormenta estaba prevista, pero nunca se llegó a sospechar que "las cantidades de agua procedentes de las precipitaciones en la isla de Tenerife fueran tan altas". El experto explicó al respecto que "una masa de aire tropical cálida, procedente del sur, desplazó el régimen de vientos alisios existentes sobre las Islas. El fenómeno es muy parecido a las tormentas de verano que se producen en el Mediterráneo, donde sí son bastante habituales".
Estos episodios tormentosos se producen "porque durante el verano se va recalentando la superficie del mar y va transmitiendo toda esa energía a la atmósfera", indicó el técnico. Sin embargo, en Canarias esta situación no resulta nada común porque en verano "las Islas tienen de manera continua los vientos alisios encima y éstos dispersan de forma suave, y sin brusquedades, toda esa energía, con lo cual es muy raro este tipo de tormentas", indicó el meteorólogo. En otras zonas donde los alisios no se encuentran presentes, como en el trópico, estas situaciones veraniegas son totalmente normales. El responsable del Centro Meteorológico aseguró además que "debemos irnos acostumbrando a este tipo de fenómenos porque irán repitiéndose, debido al calentamiento global del planeta. No tienen por qué darse todos los veranos, pero sí que es verdad que serán más habituales" que hasta ahora.
Lluvia y montes Desde la óptica de la Administración, para el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito, "esta es una situación altamente positiva para nuestro monte". "En la zona de reforestación de los bosques de Tenerife, los hoyos que se hacen para introducir las plantas nuevas están llenos de agua", indicó a este diario el consejero, lo que supone un gran aporte a esta labor reforestadora, ya que las nuevas plantaciones quedarán prendidas. Respecto al riesgo de incendios forestales, Rodríguez Brito afirmó que con las lluvias "el peligro desaparece de nuestros montes, al menos durante algunas semanas".
Sin embargo, Rodríguez Brito indicó que "los agricultores de viña no estarán contentos", debido a que la uva puede verse afectada si no sale el sol en los próximos días, "algo que afectará al producto vinícola de la próxima temporada". Por otro lado, con estas lluvias se han modificado los planes insulares contra incendios forestales. El consejero admitió que ahora resulta innecesario mantener al mismo nivel los dispositivos, así que el personal al efecto se dedicará a labores de limpieza y mantenimiento de selvicultura. |