Los 1.531 británicos afectados en Tenerife por la quiebra de XL consiguen volar a casa
Especialistas e instituciones muestran su preocupación y temen una debilidad del sector que haga caer más empresas
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| Cientos de británicos esperaron con paciencia en el aeropuerto para poder volar. / esteban pérez |
YAZMINA ROZAS SANTA CRUZ
Los 1.531 turistas británicos afectados ayer en Tenerife por la inesperada quiebra -y suspensión de vuelos- del touroperador XL Leisure Group pudieron finalmente volver a Reino Unido anoche gracias a la intervención de un gabinete de crisis conformado entre instituciones y profesionales del sector. Aunque la emergencia de ayer pudo subsanarse, especialistas turísticos mostraron su preocupación por este cierre y su temor a que este hecho, junto a los casos de Futura y Spanair, sea un síntoma de debilidad que conlleve el inicio de la caída de más empresas del sector.
Si lo de Futura ya se olía, esta vez no hubo aviso previo. El tercer touroperador británico de paquetes vacacionales, XL Leisure Group, se declaró ayer en quiebra y canceló todos sus vuelos , dejando en tierra, por lo que respecta a Tenerife, a un total de 1.531 turistas británicos, quienes tenían prevista su salida en ocho vuelos desde el aeropuerto Tenerife Sur Reina Sofía. Si bien, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) logró que 350 afectados embarcaran en horario de tarde, la solución no llegó hasta la noche, con la contratación de cinco vuelos más que suman 1.600 plazas.
Desde el primer momento, AENA repartió entre todos los afectados unos bonos para poder comer en las cafeterías del aeropuerto Tenerife Sur, y colocó dos puestos para informar sobre la disponibilidad hotelera en el caso de que algunas personas tuviesen que permanecer una noche más en la Isla, tal y como informó Yasmin Alt desde el aeródromo. Además, el Cabildo insular, junto al aeropuerto, pusieron en marcha un dispositivo especial con Titsa para que los turistas pudiesen volver a sus hoteles hasta que se resolviese la situación.
Pero la gravedad del caso forzó la formación de un gabinete de crisis conformado por el área de Turismo del Cabildo tinerfeño, AENA, el Gobierno canario y la asociación de hoteleros, y con el que colaboró el gobierno británico y el gigante touroperador Tui-Thompson. La unión dio su fruto y finalmente se halló la manera de que los 1.531 afectados pudieran volver a su país en el mismo día, a pesar de que el viernes es el día de mayor afluencia de pasajeros en un aeropuerto. Como es lógico, tampoco aterrizaron ayer en el Tenerife Sur los ocho vuelos de llegada previstos, ni lo harán los cuatro de hoy.
Por lo que respecta a la quiebra, XL aseguró en un comunicado que se declara en bancarrota como resultado de los "precios volátiles del petróleo, la ralentización económica y la imposibilidad de conseguir financiación adicional". Además, la compañía advirtió que considera "poco probable" que pueda retomar sus operaciones. La Autoridad de la Aviación Civil del Reino Unido cifró en cerca de 285.00 personas las afectadas por el colapso, entre reservas y los que se quedaron en tierra en aeropuertos extranjeros.
Preocupación. Por otra parte, el presidente de la Asociación Provincial de Agencias de Viaje de Tenerife, José I. Alonso, afirmó ayer que "la quiebra de XL es importante para las Islas". Aunque recalcó que "no se puede hablar de grandes repercursiones" sí que señaló que, indudablemente, traerá consecuencias para el sector turístico canario, "porque es un touroperador bastante fuerte".
También la consejera de Turismo del Gobierno canario, Rita Martín, explicó a Europa Press que dicha quiebra "es preocupante ya que el mercado británico es muy importante para Canarias". En este sentido, un especialista consultado por DIARIO DE AVISOS corroboró esta información y añadió que XL aportó a Tenerife, en lo que va de año, "entre un 3,7% y un 4% de los turistas británicos que llegaron a la Isla". Asimismo, este experto vaticinó que en el mejor de los casos se producirá un reajuste del mercado y otras empresas absorberán esta capacidad aérea, con lo que "el daño será menor". En el peor, si dicho reajuste no se produce, "estaríamos perdiendo ese 4% con el Reino Unido, que no representa números inmensos pero si importantes". Sí sentenció que "XL no va a modificar la situación turística de Tenerife ni la de Canarias".
Sin embargo, mas que el caso estricto de XL, el especialista subrayó que lo que más puede preocupar es que "detrás de este hecho pueda haber un movimiento más amplio y complejo de toda la industria aeronáutica", es decir, "que pueda ser un síntoma de debilidad en el sector aéreo". En esta misma línea se manifestó el consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, José Manuel Bermúdez, según recogió Acn, que mostró su preocupación a que esta situación "se pueda extender a otras compañías".
De igual manera se expresó Alonso, que señaló que teme que la quiebra de XL pueda suponer "el comienzo de algunas caídas más" y el indicio de una "situación compleja" para Canarias, que "depende prácticamente en exclusiva de la industria aeronáutica", según señaló el experto consultado. Por todo ello, afirmó que "hay que estar vigilantes", a lo que Alonso añadió que "hay que ponerse las pilas, porque el turismo ha sido el soporte durante todo este año".
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