EUGENIA PAIZ
S. C. DE LA PALMA
El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma acometerá la rehabilitación y mejora del emblemático Teatro Chico, espacio cultural y escénico que ahora, frente a la próxima apertura del Circo de Marte después de 21 años cerrado al público, será objeto de una "cuidadosa intervención" que determinarán, en primera instancia, los servicios técnicos municipales.
El consistorio elaborará un estudio previo señalando las acciones más perentorias en el inmueble y la necesidad o no de llevar a cabo una reforma integral del mismo. En cualquier caso el regidor local, Juan Ramón Felipe, advierte que "intentaremos no cerrarlo durante mucho tiempo seguido; trataremos de acometer distintas fases e intercalarlo con temporadas de apertura para que ocurra lo que ya pasó con el Teatro Circo de Marte".
Juan Ramón Felipe, alcalde de la localidad, señalaba el deterioro que en los últimos años ha sufrido la instalación, donde se han concentrado gran número de actividades culturales y lúdicas y que ha constituido el centro neurálgico para la puesta en escena de obras, la realización de conciertos, y la realización de gran variedad de actos. "El Teatro Chico se ha visto perjudicado porque, al constituir el único espacio de este tipo con el que la ciudad ha contado para acoger buena parte de la actividad cultural, sólo se han podido acometer pequeñas obras, remates que han permitido no cerrarlo más de una semana".
Actos lustrales.
El Teatro Chico resultará "imprescindible" en el marco de las Fiestas Lustrales de 2010, por lo que "si la reforma fuera integral, tendríamos que retrasarla hasta después de la Bajada de la Virgen". El Teatro Chico, construido a principios del siglo XVI como Iglesia del antiguo Hospital de Santa Cruz de La Palma, fue objeto de una remodelación en el siglo XIX, cuando pasó a convertirse en el Teatro de la ciudad bajo el nombre de 'Terpsícore y Melpómene' musas del teatro. El cronista de la ciudad, Jaime Pérez García, advirtió de la necesidad de acometer una actuación que "en ningún caso reste encanto al inmueble, que conserva el arco toral de la antigua iglesia, un arco de piedra antigua que hay que conservar". En la misma línea se refirió al "mimo y sensibilidad" con la que ha de intervenirse en este recinto cultural de la capital palmera, donde se realizaron obras para construir una zona de camerinos que, según explica García, "hicieron perder la acústica al recinto".