Las solicitudes de retorno se han cuadruplicado en Canarias desde 2006
La Cruz Roja ha recibido este año 190 peticiones de inmigrantes que desean regresar a sus países
Este año se han aprobado solicitudes de retorno de inmigrantes en las Islas y hay 11 expedientes abiertos. / DA
   
     
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JOSÉ LUIS CÁMARA
SANTA CRUZ


La crisis económica que acecha a tres cuartas partes del planeta está golpeando con fuerza a los mercados bursátiles, a los gobiernos y las empresas. Como consecuencia de ello, los más perjudicados son los ciudadanos de a pie. Y, entre ellos, uno de los colectivos más vulnerables es el de los inmigrantes. Ante esta perspectiva, el Ministerio de Trabajo pretende facilitar el regreso de los no comunitarios sin trabajo a sus países. Para ello, el Consejo de Ministros aprobó la pasada semana el Programa de Retorno Voluntario, al que el Estado prevé que se acojan entre el 10% y el 15% de los inmigrantes extracomunitarios en paro que existen en la actualidad en nuestro país.

La medida adoptada por el Ejecutivo socialista ha provocado un aluvión de peticiones en las Islas, hasta el punto de que las solicitudes se han cuadruplicado respecto a 2006. Según datos de la Cruz Roja -entidad que gestiona en Canarias casi la totalidad de las demandas de retorno-, en lo que va de año se han contabilizado 190 solicitudes, 28 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 162 en la de Las Palmas.

En su mayoría se trata de ciudadanos latinoamericanos, especialmente bolivianos (44) y argentinos (36). Según exponen a este periódico fuentes consulares, "no se pide que se renuncie a la doble nacionalidad o residencia. Tampoco que tengan o no papeles para ser acreedores de los beneficios del plan; cualquier persona que quiera regresar lo puede hacer". "El único requisito que se pide es que haya permanecido fuera del país de origen un año", agregan las mismas fuentes.

En países como Ecuador, por ejemplo, el Plan de Retorno español irá acompañado de algunos beneficios para los retornados. Por ejemplo, un ecuatoriano que ahora quiera regresar puede llevarse todo su menaje de casa libre de impuestos, así como la maquinaria o herramientas necesarias para emprender un negocio. "Nos interesa el retorno de calidad", subrayan en el Consulado ecuatoriano en Tenerife. "Queremos que el inmigrante regrese con experiencia; que sea emprendedor, que genere empleo", recalcan.

En 2007, las peticiones de retorno de inmigrantes en el Archipiélago apenas llegaron a las 53, mientras que un año antes la cifra aún fue inferior (46). Ahora, en plena recesión, las solicitudes podrían superar las 300 a final de este año, según fuentes de la Organización Internacional para las Migraciones en España, el organismo que colabora con el Gobierno en la coordinación de los retornos de los inmigrantes a sus países de origen. No obstante, pese al notable aumento de la demanda de peticiones, en los tres últimos años se han realizado 41 retornos, aunque en estos momentos hay otros 11 expedientes abiertos en la provincia de Tenerife.



Hombres y mujeres

Por edades, más del 50% de las demandas fueron realizadas por personas de entre 18 y 34 años de edad, por delante de los inmigrantes de entre 35 y 49 años. Mientras, aunque predominan las demandas de los hombres, también existe un alto número de mujeres migrantes que pidieron retornar a sus países de origen (56 este año).

El proyecto emprendido por el Gobierno ha puesto sobre la mesa una serie de incentivos económicos. Por ejemplo, se aprobará que los inmigrantes perciban de forma anticipada su subsidio de desempleo -a cargo de los Presupuestos de la Seguridad Social-, la financiación de una parte del viaje o la concesión de microcréditos para que puedan abrir empresas en sus países, entre otras medidas. Cada persona recibirá, de media, algo más de 1.500 euros en ayudas y, si además cobra el paro, percibirá el pago de una sola vez.

Las primas ofrecidas por el Ejecutivo, en cualquier caso, no han logrado frenar de momento la intención manifiesta de la mayoría de los inmigrantes -incluso en situación de desempleo-, de permanecer en España. Así al menos se manifiesta desde algunas de las asociaciones y colectivos de extranjeros residentes en las Islas, que son tajantes al denotar que "para muchos, estar en paro en España siempre será mejor que morir de hambre en sus países".

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