ESAÚ HERNÁNDEZ
CANDELARIA
Lolita pasó ayer por el cuartel de la Guardia Civil, concurrido, ya que fueron muchos vecinos los que acudieron a presentar denuncias por la forma en que se llevaba a cabo el derribo de Cho Vito. A ella en particular "le han tirado su casa pese a que tenía todos los papeles que le reconocían que era su única vivienda, la que hubiera sido ya la novena casa", declara el abogado de los vecinos, Eduardo Silgo, y no las seis que en un principio reconocía La Dirección General de Costas.
Otra de las casas que, en principio se salva, es la de David, el tataranieto de Cho Vito. Tiene pintado con spray azul las letras D.P (Dominio Público) en su fachada, la marca de Costas para registrar las viviendas que se han de derribar pero ayer le dijeron al mediodía que su casa al final se salvaba, ya que le reconocían que era su única vivienda, con hipoteca y ayuda del Gobierno de Canarias; aun así, hasta la noche no le dejaron entrar, después de las llamadas del portavoz de los vecinos, Tomás González, al Ayuntamiento. La casa, llena de polvo por el derribo, no permitía ni resperar así que David se llevó el colchón y durmió en otra obra, ahora espera a que el alcalde, que prometió ayudarle el viernes pasado después de que, durante una tensa reunión en Cho Vito, la alegría se desbordara al saber que la juez había suspendido provisionalmente el derribo. Poco duró, el lunes y pese a que la juez había comunicado al abogado que posiblemente se suspendiera otra vez el derribo, la juez levantó la suspensión y ordenó la demolición de Cho Vito.
Amenazas y Ana Rosa.
Mientras espera actuaciones, David ha puesto una denuncia que llegará al juzgado. "¿Dónde está el presidente de Canarias cuando más le necesitamos?", se pregunta su madre, Carlota, la bisnieta de Cho Vito que vio esta mañana caer su casa al lado de la de su hijo, mientras entraba en el aire por televisión. Justo antes, según contaron en el programa de Ana Rosa y que confirmaron los vecinos durante toda la tarde, la hija de uno de los vecinos le dijo a su padre que no hablara para la tele, pues desde el Ayuntamiento se le había amenazado no concederle los papeles que demuestran que la suya es también única vivienda, si sigue hablando a los medios de comunicación. Marta también había solicitado una Vivienda de Protección Oficial en el Ayuntamiento, el trámite necesario para formar parte de esa lista que el Ayuntamiento mandó a la Dirección General de Costas y que ésta utilizó como relación de vecinos que disponían de solo una vivienda, la de Cho Vito. Esas seis casas serían las que no se tirarían hasta que se les entrgara una Vivienda de Protección Oficial... dos días después del derribo, ya son al menos nueve las casas que se reconocen como única residencia. La última, la de Marta que ya se derribó.
El portavoz de los vecinos, explicó "para que la opinión pública lo entienda ya que el Ayuntamiento nos ha acusado de que impedimos a los vecinos que pidieran una V.P.O. para salvar sus casas, que a nadie le dan una casa si está pagando la contribución de otra", por lo que consideró, al igual que su abogado, Eduardo Silgo, que lo correcto hubiera sido que "tanto el Ayuntamiento como Costas comprobaran qué casas tienen registradas los vecinos y hubieran comprobado que son muchos que solo tienen la de Cho Vito", y algunas ya han caído. González retó al Ayuntamiento: "No tiene huevos de mandar a Asuntos Sociales a comprobar cómo están los vecinos, ni a un técnico a ver la grieta de mi casa para aseguranos si es segura o no, para mi familia".