AGENCIAS
SANTA CRUZ
El Gobierno de Canarias, a través de la titular del departamento de Bienestar Social, Juventud y Vivienda, Inés Rojas, indicó ayer que ante "la avalancha en la llegada de menores inmigrantes no acompañados a las Islas, el plan de integración que se llevaba a cabo en los centros que los acogen "ha saltado por los aires".
Rojas, en respuesta a una pregunta de la diputada de CC Flora Marrero, subrayó que Canarias acoge en la actualidad a más de 1.500 menores inmigrantes que están repartidos en unos 30 centros pero subrayó que la solución no es la apertura de nuevos centros. Aunque consideró que el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, "habla el mismo idioma" que el Gobierno de Canarias, esto no es suficiente y el proceso de derivación de menores a centros de la Península lo está promoviendo y financiando el Ejecutivo canario. Ello ha permitido, agregó Rojas, que más de 200 menores hayan sido trasladados, siempre en colaboración de las organizaciones no gubernamentales, y confió en que pronto se llegue a un acuerdo con el Gobierno central para suscribir los convenios que permita las derivaciones de estos menores.
Dificultades
Asimismo, la consejera se refirió a las dificultades con la Delegación del Gobierno por la documentación de los menores lo que hace que a los jóvenes se les apliquen las mismas normas que a los adultos. Por ello, indicó que su departamento ha remitido a la Delegación un escrito con el fin de establecer un protocolo que ponga de acuerdo a las administraciones sobre la documentación de los menores. Al respecto, explicó que hasta el momento se han devuelto todos los expedientes solicitados sobre la documentación de estos menores, dado que se da un "vacío legal" ante la consideración de estos jóvenes, que están tutelados por el Gobierno canario, pero al mismo tiempo son indocumentados. Rojas lamentó que tras 11 años desde que se está produciendo este fenómeno todavía no haya una normativa específica para atender el tratamiento legal de la "situación muy especial" de estos jóvenes.
En respuesta a la pregunta de la diputada de CC y referida a las recomendaciones realizadas por el Defensor del Pueblo en su informe de 2007, Rojas señaló que se han atendido todas estas recomendaciones sobre el cierre y reforma de los centros pero advirtió de que la situación de masificación es mayor este año que el pasado.
Sobre este último aspecto, detalló que la situación obliga a habilitar carpas provisionales en los patios de los centros de Gran Canaria y Tenerife, donde "tenemos colchones por todas partes", para acoger a menores procedentes de centros de Lanzarote.
La consejera destacó la situación de los centros de Lanzarote, donde no caben "ni con calzador" y se adoptarán medidas, ante las dificultades, para derivar a 56 menores a centros de otras islas, que también están saturados. "Es tal la avalancha de menores que el plan de integración que Canarias tiene para estos niños ha saltado por los aires y no se está dando ante el número tan importante de niños acogidos en los más de 30 centros de Canarias", indicó la consejera de Bienestar Social. Rojas recalcó en que la solución no pasa por contar con más centros en el Archipiélago y apuntó que está a la espera de recibir respuesta de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega sobre derivación a otros centros.