SARAY ENCINOSO
SANTA CRUZ
El sistema educativo lleva años convertido en un indicador fiable de los vaivenes que la demografía plasma en las sociedades. El descenso de la natalidad ha rociado de incertidumbre muchos países que, como España, observan cómo su población envejece a una velocidad alarmante. Esta realidad ha gestado, inevitablemente, una considerable pérdida de matrículas en todo la geografía nacional que se repite en Canarias y que estos años comienza a estabilizarse con disparidades que se reparten por todo el territorio nacional.
El Estado español cuenta hoy con poco más de siete millones de estudiantes en la educación no universitaria pero, a pesar de esta consistente cifra, los datos más recientes evidencian un declive en el ámbito educativo. Las estadísticas destapan que muchos datos han cambiado en los últimos 16 años. Según el informe delConsejoEconómico y Social (CES) de Canarias, en el curso 1990/91 España contaba con una comunidad estudiantil de 8.378.935 de alumnos y el servicio canario cubría la demanda de 367.128.Si se tienen en cuenta las matrículas del presente curso en la región-334.324- las Islas han perdido 32.804 estudiantes desde entonces. Esta caída en picado volvió a hacerse evidente cuando el pasado mes de septiembre la Consejería de Educación, Universidades, Cultura yDeportes del Gobierno regional reconoció que en sólo un curso el Archipiélago contaba unas 1.400 personas menos. Datos que el departamento atribuyó al retorno de muchos inmigrantes latinoamericanos, a la menor llegada de irregulares y al estancamiento de los nacimientos.
Más en los públicos
El peso del sistema público en la vida de los habitantes también se erige como una insignia de la sociedad de esta era.
Así, atendiendo a los datos recapitulados en el estudio delCES, durante el último curso del que se tiene información comparada por comunidades -el 2006/2007- las familias canarias se decantaron por los centros sufragados por el Gobierno autonómico. De hecho, el Archipiélago y Castilla La Mancha compartieron el mismo porcentaje de estudiantado que se formó en estas escuelas y se situaron a la cabeza del Estado. El 84,8% del alumnado no optó por el sistema privado. Algo que encuentra su relación, a juicio delCES, en que las comunidades con mayor producto interior bruto (PIB) son las que menos porcentaje de jóvenes tienen matriculados en centros públicos y viceversa.
Décadas de cambios
Estas cifras hallan su contexto más inmediato en las últimas dos décadas. El informe del CES indica que desde el curso 1990/91 comenzó un declive acuciante en las aulas que se prolonga durante una década entera. A partir del período 2000/01 las realidades dejan de ser totalmente homólogas entre Canarias y el resto del país. La mayoría de las regiones se sumerge en una etapa de recuperación constante que no acaece en el Archipiélago.
Los censos subrayan que durante ese período España experimentó un crecimiento del 1,4%, mientras que Canarias sólo protagonizó un aumento del 0,3%. Aunque en ambas provincias se observa un tendencia al alza, lo cierto es que fue más intensa en Santa Cruz de Tenerife que en Las Palmas de Gran Canaria. Este ’robustecimiento’ es la prueba de que que se está gestando una aceleración en las matrículas en toda la nación pero a ritmo desigual: en los últimos años se han incorporando más niños. En las Islas estos ’triunfos’ se centran en Infantil y Primaria pero no en Bachillerato y ESO, donde hay un retroceso.