El 85% de los jóvenes que cometieron infracciones penales en Canarias en 2007 eran españoles
JOSÉ LUIS CÁMARA
SANTA CRUZ
Las políticas de prevención y reinserción de menores en Canarias en los últimos años están dando sus frutos. Ello se desprende de la Estadística de Menores que el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio a conocer la pasada semana, que este año se elaboró por primera vez a partir de la información del Registro de Responsabilidad Penal del Menor, cuya titularidad corresponde al Ministerio de Justicia.
La explotación de estos datos ha sido realizada por el INE en virtud de un acuerdo de colaboración suscrito entre ambas instituciones el 3 de julio de 2007. En este sentido, el referido Registro de Responsabilidad Penal del Menor contiene información sobre menores condenados, infracciones penales, medidas impuestas, sexo, edad y nacionalidad del infractor, fecha de comisión de la infracción penal y lugar de condena, relativa a las sentencias condenatorias firmes impuestas a los menores por los juzgados de Menores.
En la comunidad canaria las cifras son alentadoras, y dictan que el número de jóvenes condenados ha disminuido un 32% desde 2004. No en vano, de las 1.015 sentencias condenatorias dictadas hace cuatro años, se pasó a 695 en 2007, una cantidad que, según fuentes judiciales, se podría reducir aún más a finales de este año.
En términos generales, las infracciones penales cometidas por menores en el Archipiélago también se han reducido notablemente el último lustro. Así, en 2004 se contabilizaron 2.061 asuntos judiciales referidos a menores de edad; un año después, la cifra se situó en 1.532 infracciones, mientras que en 2006 se produjeron 1.398. El año pasado, según los datos del Registro de Responsabilidad Penal del Menor dados a conocer por el INE, en Canarias fueron perpetradas 1.030 infracciones penales por parte de jóvenes de entre 14 y 17 años (el grupo de edad que aglutina a más del 95% de los menores delincuentes potenciales de las Islas). Entre los datos que se extraen del registro, también resulta significativo el hecho de que más del 85% de los menores que cometieron infracciones en Canarias son nacionales.
De hecho, del total de 695 menores condenados en 2007, 592 eran españoles, mientras que apenas 41 procedían de África y 21 de América. La mayoría de estos jóvenes, no obstante, cometieron una sola infracción penal, y menos de un 10% reincidió.
Tipología de delitos
Entre los tipos de delitos y faltas cometidos por menores en el Archipiélago, la mayoría fueron condenados por atentar contra el patrimonio y el orden socioeconómico (348), por delante de delitos contra la administración de Justicia (68), lesiones (60) y torturas o daños contra la integridad moral (54). Por contra, el pasado año no hubo que lamentar ningún delito de homicidio (en ninguna de sus formas) cometido por menores de edad en las Islas; ni tampoco faltas contra las relaciones familiares, contra la Hacienda pública ni relativos a la ordenación del territorio.
En cuanto al sexo, el 91% de los menores condenados eran hombres. En concreto, de los 1.030 delitos cometidos por jóvenes de entre 14 y 17 años, sólo 88 fueron perpetrados por mujeres.
La explotación de la información de este Registro de Responsabilidad Penal del Menor sustituye al anterior sistema, basado en el envío de cuestionarios que cumplimentaban los juzgados con competencia penal o de menores por cada sentencia dictada (fueran firmes o no). Ello permite una mejora en la calidad, oportunidad y exhaustividad de las estadísticas. Además, la nueva forma de elaboración de las estadísticas supone una ruptura con la que el INE venía elaborando hasta 2006, ya que en este registro sólo se inscriben las sentencias firmes.
En el cómputo de todo el territorio nacional se contabilizaron 13.631 menores condenados, según las sentencias dictadas en 2007 y comunicadas al mencionado Registro de Responsabilidad Penal del Menor. El 85% eran hombres y el 15% mujeres. Según la distribución por edad, el 33,2% de los menores que cometieron alguna infracción penal tenía 16 años y el 28,2% tiene 15 años.
Al igual que ocurre en el Archipiélago, la mayoría de los menores condenados es de nacionalidad española (83,1%). Los extranjeros apenas suponen el 13,3% y en el 3,6% no se conoce la nacionalidad. Entre los extranjeros, los africanos constituyen la mayoría, por delante de latinoamericanos y ciudadanos de Europa del Este.
Por otro lado, analizando el número de infracciones penales cometidas por menores en España, el 68,6% del total de chicos cometió una única infracción penal y el 32% más de una.
Atendiendo a la tipología de la infracción penal cometida, el delito de robo (28,9% del total) fue el de mayor incidencia entre los menores que delinquieron una única vez, seguido del delito de lesiones (10,0%) y del de hurtos (5,9%). De este modo, al 78,2% de los menores condenados se les impuso una sola medida por las infracciones penales cometidas.
Medidas judiciales
Andalucía fue la comunidad autónoma en la que se inscribieron más menores condenados, con el 26,5% del total. Le siguieron Cataluña (10,9%), Comunidad Valenciana (10,7%) y Comunidad de Madrid (9,7% del total). En el caso de menores condenados de nacionalidad española, la Comunidad Valenciana ocupó el segundo lugar y Cataluña el tercero. Paradójicamente, Cataluña fue la región en la que se registró un mayor número de menores condenados extranjeros. Canarias, por su parte, fue la sexta comunidad en número de jóvenes condenados en 2007.
De las 18.948 medidas adoptadas por los jueces en el año 2007, las más frecuentes fueron las de prestación en beneficio de la comunidad (30% del total) y la de libertad vigilada (con el 29,6%). Atendiendo al sexo del infractor, la medida por la que más se decantaron los magistrados españoles, en el caso de los hombres, fue la de la libertad vigilada (el 30% del total); mientras, en el caso de las mujeres la más impuesta fue la de la prestación en beneficio de la comunidad (con el 34% del total de las determinadas).
En las Islas, la libertad vigilada (372 casos), la prestación en beneficio de la comunidad (186) y la permanencia de fin de semana en un centro (127), fueron las principales medidas adoptadas por los jueces, aunque algunos jóvenes también tuvieron que realizar tareas socio-educativas (41); otros, en cambio, fueron condenados a un régimen de internamiento semiabierto (104), terapéutico (17) o cerrado (24).