La embarcación fue detectada por un pesquero a unas 140 millas de las costas de Gran Canaria
J. L. C./AGENCIAS
SANTA CRUZ
El drama de la inmigración clandestina que trata de llegar a Canarias por vía marítima reapareció ayer con toda su crudeza después de una semana sin que arribaran cayucos a nuestras costas. El buque de Salvamento Marítimo Punta Salinas rescató a 66 inmigrantes, uno de ellos muerto, que se encontraban a unas 140 millas de la costa de Gran Canaria, según informaron a este periódico fuentes de la entidad de Fomento.
El cayuco en el que viajaban los indocumentados fue avistado por el barco pesquero Pinzón sobre las nueve de la mañana, quien inmediatamente alertó sobre la presencia de la barcaza, en la que podría haber algunos menores de edad. Una hora después de ser detectado por el Pinzón llegó hasta su encuentro el Punta Salinas, que recogió y trasladó a los 65 sin papeles subsaharianos y el cadáver de uno de ellos. El barco de Salvamento dejó a los inmigrantes en el puerto grancanario de Arguineguín ya de madrugada, tras lo cual fueron atendidos por los equipos de respuesta inmediata de Cruz Roja. Varias personas presentaban síntomas de hipotermia y deshidratación.
Con este último fallecimiento asciende a 48 el número de irregulares contabilizados en tierra que han perecido en lo que va de año en las Islas. Se trata de personas que murieron durante la travesía o una vez arribaron al Archipiélago. Según fuentes policiales, se trata de la única cifra fiable para medir esta tragedia, que adquiriría una dimensión aún mayor si pudiera computarse el número de personas que fallecen en naufragios o las que son arrojadas al mar durante los tránsitos de estas barcazas clandestinas.
Resulta paradójico que, a pesar de que en los últimos años se ha reducido notablemente la cifra de inmigrantes que arriban a Canarias por vía marítima, ha aumentado el número de muertos. Así, en 2006 arribaron más de 31.000 personas y sólo se contabilizaron 37 fallecidos; mientras, el año pasado llegaron casi 12.000 y se registraron 39 muertes. Hasta noviembre habían llegado cerca de 9.000 personas, y se prevé que a final de año arriben en torno a 10.000.
El secretario de Estado de Seguridad afirmó en noviembre, durante una visita a Marruecos, que "desde 2006 se ha reducido la llegada de pateras y cayucos desde las costas africanas a España en un 65%". En el caso del Estrecho, subrayó, "la disminución fue del 41% y en el de Canarias en un 71%. En este sentido, la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, también presente en las últimas reuniones con el país alaui, resaltó que "Marruecos ha desarticulado este año 181 redes de traficantes de seres humanos" y denotó que "la mejor noticia que puedo dar hoy en materia de cooperación hispano-marroquí en el campo de la inmigración es la de la normalidad".
Menores
Pero el problema de los irregulares fallecidos este año en las Islas, no es el único. A éste hay que añadirle el notable aumento de las llegadas de menores extranjeros no acompañados, que continúan saturando los centros del Archipiélago. Según datos de la Delegación del Gobierno, Canarias recibió entre enero y octubre la llegada de 1.575 inmigrantes adultos menos y 121 menores más que en el mismo periodo de 2007. Ello supone que, presumiblemente, a final de año habrán arribado cerca de un millar de jóvenes africanos, la cifra más alta de la historia. El pasado ejercicio llegaron 752 menores inmigrantes, mientras que en 2006 fueron 928. A día de hoy, y sin contabilizar este último cayuco, Canarias tutela a casi 1.500 chicos.