EFE
MANILA
Al menos una persona perdió su vida, siete permanecen desaparecidas y 40.000 tuvieron que abandonar sus hogares, debido a las fuertes lluvias que azotan el norte de la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, desde el pasado viernes, según informó la noche del domingo el Consejo de Desastres Naturales.
La víctima mortal y dos de los desaparecidos eran menores de edad, según informó Roger Lapura, coordinador de desastres de una de las localidades anegadas por el agua, Cagayan de Oro.
Las familias afectadas por las lluvias tuvieron que ser temporalmente acogidas en centros de evacuación, ambulatorios e instalaciones municipales.
Mientras, las autoridades filipinas continúan buscando a los desaparecidos.
"Algunas personas regresaron a sus casas anoche (el domingo) mientras que otras continúan en los centros porque sus hogares se encuentran en muy mal estado", dijo a la prensa el portavoz regional, Michele B. Anayron.
Fuego.
Un incendio en un barrio marginado de Taguig City, situado al sur de Manila (Filipinas), produjo la muerte de un hombre que sufrió un ataque cardiorrespiratorio, hirió a dos personas y dejó a más de 500 familias sin hogar.
Los afectados, entre los escombros, tuvieron que ser atendidos mientras las autoridades repartían alimentos a las familias, que permanecen a la intemperie con sus niños y bebés.