El catedrático en Bioquímica reestructura su actividad y se centra en la faceta investigadora
N. TORRES
SANTA CRUZ
Después de casi cuatro años enfrentado de forma permanente con la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, el catedrático en Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad de La Laguna, Enrique Meléndez Hevia, ha decidido empezar de cero con el departamento dirigido por Mercedes Roldós, tomando la decisión de cerrar la consulta en la que dispensaba los llamados Factor 1 y Factor 2, los famosos ’polvos’, sobre los que Sanidad había prohibido su venta por considerarlos medicamentos y no complementos nutricionales, tal y como defiende Meléndez.
Así lo confirmó a este periódico la abogada Patricia Redondo, responsable actual de los asuntos legales del Instituto de Metabolismo Celular (IMC). Redondo explicó que "el cierre de la consulta de Manuel de Falla -La Laguna- obedece una restructuración interna de la actividad desarrollada por el profesor Meléndez Hevia". "Se trata de empezar una nueva fase en la que queremos evitar cualquier tipo de enfrentamiento con la Consejería de Sanidad, una etapa en la que el IMC se quiere centrar más en la faceta investigadora a través de los laboratorios que hay en El Sauzal", apuntó.
Según la letrada: "Queremos recuperar el diálogo con la Consejería de Sanidad y con la Agencia Española del Medicamento. La consulta era un impedimento para conseguir ese entendimiento, así que se ha tomado la decisión de cerrarla". Un cierre que ha obligado al IMC a una restructuración, de forma que en estos momentos se está recolocando al personal en los laboratorios que esta institución tiene en El Sauzal y cuya presentación oficial se ha retrasado hasta que Sanidad dé el visto bueno a su apertura definitiva, según confirmó la abogada de Meléndez. En cuanto a la situación de los recursos que el catedrático había presentado contra el cierre cautelar de la consulta impuesto en su momento por Sanidad, Redondo asegura: "Con el cierre del local de Manuel de Falla, precisamente, lo que intentamos es poner fin a la situación belicosa en la que habíamos entrado con la Consejería en todo este tiempo. Sólo pretendemos empezar de nuevo y retomar intercambios, no sólo con Sanidad sino también con la Universidad de La Laguna y otras instituciones".
Usuarios.
Respecto a los usuarios que acudían de forma masiva a las instalaciones de Manuel de Falla, la abogada de Meléndez informó: "Estas personas serán absorbidas por sus médicos correspondientes, así como por los que colaboran de forma activa con el IMC. No hay ningún tipo de problema en este sentido porque los Factores 1 y 2 son complementos nutricionales y no medicamentos, como siempre hemos defendido". Redondo insistió en que "el ácido aspártico y la glicina son complementos nutricionales que mejoran la dieta de quienes los toman". "Todos sabemos que una buena alimentación mejora cualquier enfermedad", apostilló. La letrada calificó de "malentendido" el hecho de que Sanidad considerara a los Factores 1 y 2 como medicamentos y no como complementos nutricionales, "que es lo que son". "Se nos ha acusado de distribuir medicamentos cuando no lo hemos hecho, por eso hemos cerrado la consulta de La Laguna para mostrar a la Consejería nuestra voluntad para encaminar las cosas", recalcó.
Litigio.
La batalla entre Sanidad y Enrique Meléndez Hevia comenzó con la resolución del Servicio Canario de la Salud 179/2006, en la que se acordaba "la suspensión de la prescripción, dispensación y suministro de los productos denominados Factor I, compuesto de glicina en polvo cristalizada, y Factor II, compuesto de ácido L-aspártico cristalizado, así como la incautación e inmovilización de dichos productos por suponer un riesgo inminente y grave para la salud". También en febrero de 2006, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios dictó una alerta de Medicamentos Ilegales, calificando de medicamentos ilegales los productos, determinando su retirada del mercado. Con la decisión adoptada por Meléndez, se comienza a dar cumplimiento a lo exigido por Sanidad y como reconoció su abogada, "año nuevo, vida nueva".