LA COLUMNA
Zerolo tira una piedra al estanque
MANUEL IGLESIAS
El alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, ha agitado las aguas políticas en este comienzo de año, con un "cambio de talante", que aún no se sabe si puede llegar a denominarse crisis del pacto de gobierno municipal, de Coalición Canaria y el Partido Popular.
Durante estos días hemos asistido a un tira y afloja entre los concejales ante la propuesta de Presupuestos del 2009, con mociones de concejales de oposición y divergencias entre los ediles de las formaciones del gobierno, que han originado conflictos de los que solo una mínima parte ha trascendido a los medios de comunicación.
Ayer, de manera que sorprendió a casi todos, el alcalde de Santa Cruz, propuso a los grupos de la oposición en el Ayuntamiento que se integren en el gobierno municipal para evitar enfrentamientos partidistas y personales y afrontar desde la unidad la respuesta social del consistorio ante los efectos de la crisis económica que vivirán los ciudadanos. En principio, no se presenta como ruptura del pacto, sino como una ampliación del mismo a todas las fuerzas políticas presentes en la corporación.
Zerolo lo anunció al término de la sesión plenaria en la que se aprobaron los presupuestos municipales para 2009, que el alcalde consideró como un paso adelante para ayudar en la situación económica actual, que reconoció es preocupante y en la que los vecinos de la ciudad "cada vez lo pasan peor y todo apunta a que lo pasarán peor" y afirmó que si ante una situación como la actual "no somos capaces de unirnos, hacemos un flaco favor a los ciudadanos".
Por todo ello, ofreció a la oposición hacer un gobierno de concentración, para poder llevar a cabo las políticas sociales "entre todos, haciendo lo mejor posible" y anunció que mantendrá reuniones con los portavoces de todos los grupos para ver si la propuesta sale adelante, porque, en su opinión, las áreas metropolitanas canarias -Las Palmas de Gran Canaria, Telde, La Laguna y Santa Cruz- son las que más van a sufrir las consecuencias de la crisis y no van a tener dinero para atender todo el gasto social "por mucho que bajemos el resto de partidas".
Pero aunque las motivaciones sean de índole económica-presupuestaria, no puede evitarse que la acción del alcalde genere múltiples lecturas políticas, entre otras cosas porque su propuesta de ampliar el gobierno a la oposición, al parecer cogió de sorpresa a sus compañeros de pacto, el grupo del PP, que encabeza Ángel Llanos.
Lo que no está claro aún, es que el que no lo conocieran los concejales, no significa que lo ignoraran otros líderes del PP y al respecto se especula sobre si la acción estaba o no en el conocimiento de la presidenta insular del PP, Cristina Tavío, quien es notorio que mantiene una enemistad política interna con su compañero Llanos.
Y tampoco es de descartar en esta historia, según algunas versiones, que todo se haya precipitado ante algunas maniobras oscuras y desleales que, dicen, se estaban produciendo entre el grupo del PP y otros concejales.
La acción de Miguel Zerolo lo pone ahora al frente de la situación. Los otros grupos aceptarán o no su llamamiento al gobierno de concentración para hacer frente a la crisis económica que afecta al municipio, pero si se quedan fuera de esa llamada a la unidad, la responsabilidad sería entonces de ellos mismos que no se sumaron al esfuerzo, cuando, en principio, no se han planteado condicionantes previos.
Lo que sí está claro es que la decisión anunciada ayer no es el fin de un proceso político, sino la apertura de una nueva etapa, que habría que ver si se reduce al Ayuntamiento de Santa Cruz o tiene un alcance más amplio y lejano. Lo único seguro es que a las aparentemente plácidas aguas del estanque político, Miguel Zerolo las ha removido con una pedrada.
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