Parte de las emisiones de la incineradora de Arico ’viajará’ hasta Los Cristianos
Rodríguez Brito garantiza que la futura planta cumplirá la "estricta" normativa europea para este tipo de instalaciones
 |
 |
 |
| Vertedero insular situado en el municipio de Arico, donde se instalará la futura incineradora. / da |
|
|
|
VICENTE PÉREZ SANTA CRUZ
Los vientos dominantes en el 90% de los días del año harán que emisiones de la futura incineradora de residuos de Arico se dispersen en dirección a El Médano y sigan por el mar hacia La Gomera, mientras otra parte de las partículas entraría en Los Cristianos, debido a un "bucle" de las corrientes de aire en esa zona de Los Cristianos.
Así lo reconoció ayer a este diario el consejero insular de Medio Ambiente, Wladimiro Rodríguez Brito, quien negó, sin embargo, las críticas de los ecologistas sobre posibles enfermedades debidas a esta incineradora, pues señaló que las emisiones respetarán "la estricta normativa" en vigor en la Unión Europea para este tipo de plantas de valorización energética. Para mayor garantía de independencia en los datos de las emisiones, aseguró que los vecinos de Arico podrán designar a un técnico que controle lo que se emitirá por las chimeneas de la incineradora.
Rodríguez Brito tachó de "alarmistas" las afirmaciones de la federación canaria de grupos ecologistas, Ben Magec, sobre las consecuencias negativas para la salud de las personas por la instalación de la incineradora, que, en todo caso, no entrará en funcionamiento hasta, al menos, 2012.
Sobre la dirección dominante del viento en el complejo medioambiental de Arico, donde se emplazará la incineradora, el consejero destacó que de las partículas que emita esta futura planta, "unas siguen en el Atlántico hacia La Gomera y otras entran en un bucle que entraría hacia la costa de Los Cristianos, por lo que el vecino que está en Tajao está más libre de las partículas que en El Médano y Los Cristianos".
Rodríguez Brito desacreditó la iniciativa de Ben Magec, que ha pedido a los consejeros del Cabildo que firmen un documento para asegurar que la incineradora no provocará cáncer a la población, y garanticen con sus bienes personales el coste de los posibles tratamientos e indemnizaciones a las personas que enfermen por esta infraestructura.
"La verdad es que no sé de dónde ha sacado Ben Magec ese planteamiento demagógico de hacernos responsables con nuestro patrimonio de que enfermen personas, como si esa planta fuera una fuente de contaminación brutal"; afirmó Rodríguez Brito.
A su juicio, "el movimiento ecologista es altamente necesario en nuestra sociedad, pero no siempre para decir que no, a todo, sin dar alternativas". "Que me digan entonces qué hacemos en la Isla con el problema de los residuos, porque, de no instalarse esa planta, seguiremos robando tierra al entorno natural y a la agricultura para ampliar el vertedero de Arico, y no podemos seguir así", manifestó el consejero. La cantidad de residuos que se quemaría, precisó, oscilará entre el 8% y el 10%. del total.
Para apoyar sus tesis, echó mano de ejemplos como Alemania, "un país densamente poblado, de 300.000 kilómetros cuadrados y 80 millones de habitantes, que tiene más de 60 plantas de este tipo".
|