Nueve comunidades se muestran dispuestas a acoger menores inmigrantes, pero sólo dos ofrecen un número concreto
JOSÉ LUIS CÁMARA
SANTA CRUZ
Canarias no está sola. Así se puede resumir la mini cumbre autonómica celebrada ayer en Tenerife sobre el problema de los menores extranjeros no acompañados. Se trata de un primer paso, que no es poco, habida cuenta de que la solución al drama migratorio va más allá de las cifras o las cruzadas particulares.
De momento, la consejera de Bienestar Social, Juventud y Vivienda del Gobierno canario, Inés Rojas, ya ha conseguido formar un pequeño frente común con el que de paso implicar al Ejecutivo central. Así, y a la espera de que en los próximos meses pueda sumarse alguna comunidad autónoma más, nueve regiones se comprometieron ayer con Canarias a estudiar la acogida de menores inmigrantes procedentes de las Islas. De ellas, sólo dos -Comunidad Valenciana y Baleares- ofrecieron un número concreto de plazas (42 y 45, respectivamente), mientras que el resto quedó en responder en las próximas semanas.
Y es que ni siquiera la ausencia injustificada de representantes de Ceuta, Melilla, Asturias, La Rioja y Cantabria, o la baja de última hora de Madrid, impidió que la consejera canaria Inés Rojas calificase de éxito el encuentro. De hecho, Rojas afirmó que la cita de ayer "marcará una y un después en la política de menores inmigrantes no acompañados". "El de hoy ha sido un día muy grande porque, entre otras cosas, se ha confirmado que levantar la voz era la mejor línea de trabajo para solucionar los problemas", arguyó.
La responsable de Bienestar Social del Gobierno de Canarias reconoció que "ha habido consenso respecto al hecho de que esta materia debe ser un asunto de Estado". A partir de ahí, la reunión, que se prolongó por espacio de tres horas, sirvió para sentar las bases de lo puede llegar a ser una demanda unánime, como es que los menores inmigrantes sean incluidos en la reforma de la Ley de Extranjería. Sólo así se podrá paliar una diáspora de niños de África que podría ir en aumento debido a la actual crisis económica mundial. En este sentido, la consejera canaria explicó que las comunidades presentes en la reunión de ayer insistieron en la necesidad de "trabajar en origen", especialmente en zonas del interior de algunos países de la franja subsahariana. Inés Rojas puso como ejemplo a Andalucía, pionera en muchos proyectos vinculados a la cooperación y ayuda el desarrollo.
Inés Rojas, que agradeció "con mayúsculas" el apoyo prestado por las comunidades presentes en el encuentro de ayer, incidió en que uno de los objetivos de la cumbre era "egoísta", pues se trataba de buscar una solución para descongestionar los dispositivos de emergencia de las Islas, que en la actualidad acogen a más de 900 jóvenes africanos. Una de estas instalaciones, la de Tegueste, fue visitada por la tarde por la comitiva autonómica, que comprobó in situ la situación de los centros y el encomiable trabajo que se realiza.
"Esto no ha hecho más que empezar, pero no esperaba que llegáramos a este nivel de entendimiento", denotó Rojas, quien sostuvo que la cita sirvió también para analizar aspectos como el vacío legal existente una vez que los menores extranjeros cumplen la mayoría de edad, o incluso la posibilidad de crear un Observatorio nacional sobre esta materia.
En la misma línea de concordia y entendimiento se manifestó la delegada del Gobierno en Canarias, Carolina Darias, quien se sumó al reconocimiento a las comunidades autónomas por su "solidaridad" y reconoció que la situación del Archipiélago es "singular y dramática". "Hay que ir más allá de los títulos competenciales y promover actuaciones comunes entre las administraciones regionales y el Gobierno central", aseveró Darias.
Baleares inspira el modelo de acogida familiar.
Aprovechando la cita de ayer, Canarias y Baleares suscribieron un acuerdo que permitirá el traslado de 45 menores extranjeros no acompañados. De ellos, 20 serán acogidos por familias senegalesas residentes en las islas, mientras que otros 25 jóvenes residirán en distintas viviendas y hogares vinculados a organizaciones no gubernamentales. El proyecto de acogimiento familiar es pionero en nuestro país, y por él se han interesado ya otras regiones, como Navarra y País Vasco. Además, el propio Gobierno de Canarias está estudiando esta opción, que Baleares tiene previsto iniciar el próximo mes de febrero