Quejas por la confusión de rayas amarillas en las obras de la TF-1
Obras Públicas dice que no puede evitarlo y que lo mejor es ir a 60
V. P. SANTA CRUZ
Conducir por el tramo en obras de la autopista del Sur entre Santa Cruz y Tabaiba se convierte en un arriesgado reto de intuir dónde están los límites entre los carriles. Varios conductores se han dirigido a este diario para quejarse de este problema, que en realidad se viene repitiendo desde que comenzaron las obras, hace ya cinco años. El problema se produce por el brillo del asfalto negro con que se tapan las rayas antiguas, e incluso la superposición de rayas, que resulta especialmente molesta y confusa por la noche, los días de lluvia y en las horas en que el sol incide oblicuo sobre el asfalto.
Pero lo peor es que este inconveniente "no se puede corregir, no hay procedimiento técnico que evite esos reflejos", según ha asegurado el director de las obras, Adolfo Hoyos. El técnico de la Consejería de Obras Pública del Gobierno canario expone que "lo único que se puede hacer es repintar continuamente las señales amarillas para que contrasten mucho las nuevas con las que están borradas". "Estuvimos varios años intentando ver qué se hacía en otros países para resolver este problema, y no hay soluciones", reitera Hoyos. A su juicio, la única forma de evitar accidentes es respetar las señales de velocidad reducida en la zona de obras (60 kilómetros hora de máximo), un límite que demasiados conductores repasan.
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