ACN / J. L. C.
Santa Cruz
Después de varios días de aparente tranquilidad en las costas canarias, el drama de la inmigración ilegal volvió a mostrar su cara más trágica, tras la llegada de un un cayuco al sur de Tenerife en el que se encontraron tres cadáveres. La barcaza, en la que viajaban 88 personas de origen subsahariano, llegó a primera hora de la mañana al Puerto de Los Cristianos, después de haber sido localizado la noche del viernes en aguas de Gran Canaria.
En el referido cayuco, según fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias, también se encontraban un bebé de dos años con su madre y otras cinco mujeres. Las mismas fuentes confirmaron que el estado de salud de 70 de los inmigrantes era bueno, mientras que los 15 restantes se encontraban más débiles. De hecho, cuatro de éstos tuvieron que ser trasladados en primera instancia a diversos centros hospitalarios.
Un subsahariano, grave.
En este sentido, la Consejería de Sanidad explicó que uno de los indocumentados permanece ingresado en estado grave en el servicio de Urgencias del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Este inmigrante padece deshidratación, hipotermia y severos trastornos de los electrolitos en sangre. Por su parte, otro subsahariano fue trasladado al Centro de Atención de Urgencias de El Mojón, en Arona, con una fuerte contusión en una rodilla, pero fue dado de alta por la tarde.
Por otra parte, la Delegación del Gobierno aseguró que la niña rescatada se encuentra en buen estado. Tanto ella como su madre pasaron un reconocimiento médico en un centro de salud y posteriormente ingresaron en un centro de acogida, a la espera del preceptivo procedimiento administrativo. Éste puede demorarse en estos casos entre 6 y 8 meses, ya que no se puede separar a la madre del bebé.
El cayuco con los 88 inmigrantes llegó al muelle tinerfeño sobre las 7.15 horas de la mañana, después de que la embarcación Luz de Mar de Salvamento Marítimo, procediese a su traslado a la Isla tras su localización horas antes cerca de Gran Canaria. Los tres fallecidos son los primeros contabilizados en tierra en 2008.
Reacciones.
La portavoz del Gobierno de Canarias, Carolina Déniz de León, manifestó ayer que lamentaba el triste fallecimiento de los tres inmigrantes, y además expresó su "apoyo y solidaridad" a las familias de los fallecidos. Déniz también confió en la "pronta recuperación" de las personas que se encuentran hospitalizadas debido a las secuelas de la dura travesía.
La portavoz del Ejecutivo regional reiteró el apoyo y voluntad de colaboración del Gobierno canario a todas las administraciones públicas con competencias en esta materia y emplazó al Estado y a la Unión Europea a que "multipliquen las medidas para afrontar el fenómeno migratorio y evitar que la travesía entre el continente africano y Canarias vuelva a ser el escenario de nuevas muertes".
Carolina Déniz consideró que el Gobierno del Estado y la UE "deben incrementar los medios y la plantilla adscrita al Frontex" y, por otro lado, "avanzar en la cooperación al desarrollo y en la ejecución de nuevos proyectos en los países de origen que contribuyan al crecimiento de sus respectivas economías".
El Ministerio del Interior informó el pasado miércoles de que la llegada de inmigrantes clandestinos por mar se redujo en 2007 un 54%, pasando de 39.180 sin papeles en 2006 a 18.057 el pasado año, aunque varias ONG denuncian que ha aumentado considerablemente el número de fallecidos.