Diario de Avisos
Santa Cruz
La Dirección General de Costas ha ordenado la demolición de unas construcciones situadas en en la zona de la playa de Cho Vito situada en La Candelaria, en Tenerife, por situarse sobre espacio de dominio público marítimo terrestre. Según se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (BOP), ante la imposibilidad de contactar de forma directa con los afectados, el objetivo de la demolición es la recuperación posesoria de la zona con el fin de que retorne a su estado inicial.
En la comunicación se informa, asimismo, de que los perjudicados dispondrán de diez días hábiles desde la publicación de la notificación para consentir la entrada en el domicilio y la correspondiente demolición. En caso contrario se solicitará una autorización judicial para ejecutar la demolición y los costes de ésta, así como los de la retirada de los restos y reposición de la zona a su estado inicial, correrán a cargo del afectado. Según se publica en el BOP, contra esta resolución no cabe recurso ninguno porque es una demolición forzosa.
El poblado marinero de Cho Vito data de 1950, según un estudio realizado por Fernando Estévez González, catedrático de antropología social de la Universidad de La Laguna. Ubicado junto al norte de la playa de las Caletillas, en la costa de Igueste, fue en el año 1993 cuando se inició el expediente de recuperación y a mediados de 2005 cuando salió a exposición pública el proyecto para su demolición. Desde entonces, aunque sobre todo durante el ejercicio 2006, tanto los grupos en la oposición como la Plataforma Vecinal Candelaria se Defiende intentaron en varias ocasiones frenar el procedimiento, mediante la presentación de mociones conjuntas en pleno del Ayuntamiento y varias comunicaciones directas con el Ministerio de Medio Ambiente, pero sin éxito alguno.
El pasado mes de abril una docena de afectados por los derribos previstos por la Dirección General de Costas ofrecieron una rueda de prensa en Santa Cruz, junto al edificio de Usos Múltiples I, en la que llegaron a anunciar su disposición a quitarse la vida si no se daba marcha atrás al proyecto de demolición de sus casas. "Las 31 familias afectadas por los derribos previsto en Cho Vito han decidido que el suicidio colectivo es la única alternativa ante la pasividad de las administraciones públicas", afirmaron sus portavoces, Tomás González y Manuel Fajardo.
"El suicidio colectivo va muy en serio y a lo mejor el día menos pensado hay una sorpresa y el que les habla habrá perdido la vida. Y cuando eso ocurra ya no habrá vuelta atrás", añadieron entonces junto a una pancarta en la que podía leerse lo siguiente: "El suicidio colectivo, la única solución para los vecinos de Cho Vito".
Los vecinos esgrimen que no defienden sólo sus viviendas, "sino un legado cultural, un antiguo poblado de pescadores que, según los informes de algunos profesores de la Universidad de La Laguna, podría ser declarado Bien de Interés Cultural". "Hay fotos de Cho Vito, anteriores a 1973, lo que demuestra que existía antes de la ley de Costas", argumenta González. La ley de Costas entró en vigor el 28 de julio de 1988.
Paseo peatonal.
Tras la recuperación de esta franja, Medio Ambiente tiene previsto construir un paseo peatonal de 225 metros de longitud, dotar de instalaciones de servicios a los usuarios de la zona y ubicar diverso mobiliario urbano. El presupuesto previsto para la ejecución de estas actuaciones asciende a 1.149.664 euros.
Pocas semanas después de la protesta llevada a cabo por los afectados junto al edificio de Usos Múltiples I, el 27 de abril del pasado año, tuvo lugar la primera acción de recuperación del dominio público en Cho Vito, con el tapiado de la puerta y la ventana de la vivienda número 21 del poblado marinero. El concejal responsable del área de Urbanismo del Ayuntamiento Candelaria, Domingo Ramos, explicó sobre esta actuación que era el cumplimiento del compromiso adquirido por el gobierno municipal "de resolver el problema de alojamiento que tienen los que dispongan de su única vivienda en Cho Vito".