Llegó al cargo después de la polémica huída del arquitecto que diseñó las Directrices de Ordenación del Territorio, Faustino García Márquez. Lleva dos meses asumiendo la responsabilidad de dirigir la Agencia de Desarrollo Sostenible y Lucha contra el Cambio Climático y advierte que hay incontables estudios por llevar a cabo para poder afrontar con garantías de éxito los retos que marca la sostenibilidad este siglo. Jorge Bonnet, de momento, ya muestra diferencias con su antecesor: cree firmemente en el carácter vinculante de la Estrategia de Lucha contra elCambio Climático y ve en la Ley de Medidas Urgentes -a punto de aprobarse- un compañero de trabajo más que un obstáculo. Bonnet dialogó con DIARIODEAVISOS sobre los problemas que tendrá que afrontar Canarias, especialmente en su estructura económica, para continuar adelante.
- Prácticamente acaba de llegar al cargo y estos días se ha dado el visto bueno a la ley de creación de la agencia... ¿Cuáles son sus retos de futuro? ¿Coinciden con el ideario marcado antes?
"Bueno, ya llevo dos meses aquí y puedo decir que ha habido una continuidad en lo que se refiere al mandato del Gobierno. No hay que olvidar que la creación de la agencia estaba en el pacto de gobernabilidad. Primero se creó una dirección general en Presidencia, cuyo primer objetivo era impulsar la creación de la agencia y ya se ha aprobado la normativa por unanimidad. A pesar de ello, se ha seguido trabajando en los proyectos que anteriormente se habían puesto en marcha. Sobre todo se está teniendo en cuenta el desarrollo del plan de adaptación y el de mitigación. Este último va encaminado a reducir los gases de efecto invernadero que ya generamos y el de adaptación a cómo defendernos de los cambios climáticos, que afectarán a la salud, la agricultura..".
- ¿Esta adaptación exigirá un elevado coste económico para la sociedad?
"Eso es lo que estamos estudiando. Ya tenemos algunas ideas y, de hecho, recientemente se celebró una comisión con el sector turístico para evaluar los efectos del cambio climático y cómo puede incidir en el sector. Es posible que se se eleve la temperatura de los países del norte y las necesidades de buscar destinos más cálidos varíe. Eso sería un problema al que hay que añadir el incremento de los costes del transporte; todo ello provocaría un escenario complejo. Eso hay que analizarlo bien pero de momento ya sabemos que los gases de los aviones ya han sido incluidos dentro de los paquetes de emisiones. A Canarias no le pareció justo que se incluyeran los vuelos interinsulares porque hubiera evitado la mejora de conectividad. Sin embargo, ello no ha evitado que sí se contabilicen las emisiones de los vuelos chárter y otro tipo de vuelos. Esta realidad hay que estudiarla y ver qué efectos puede tener dentro de la competitividad para luego establecer mecanismos que contrarresten esos efectos".
- Y el dinero para comprar esos gases de efecto invernadero, ¿le compete solo al Gobierno o participarán los empresarios del turismo?
"Es lo que tendrá que definirse. Por ejemplo, aquellos empresarios que mejoren sus instalaciones tendrán unas ventajas. Al fin y al cabo los presupuestos públicos se nutren de los impuestos de todos, y entre todos tenemos que ponernos de acuerdo en este tema y mantener la competitividad. Pero todavía ni siquiera tenemos los datos de cómo va a afectar".
- ¿Una medida para garantizar la sostenibilidad turística es suprimir las tasas aeroportuarias?
"Bueno, eso es economía..."
- Pero ayudaría al sector si cambia la bonanza al aterrizar el cambio climático...
"Sí, pero aparte hay que idear un mecanismo para, cooperando con terceros países como África, incrementar los sumideros de CO2, es decir, reforestar allí. De esta forma, podemos contrarrestar parte de nuestro gasto generado por el sector turístico aéreo. Claro que también hay que optimizar los sistemas internos y lograr hoteles más eficientes".
- Y en cuanto a las emisiones de automóviles, también hay otro problema. Canarias es una de las comunidades donde más se usa el coche...
"Sí, todo esto está dentro de la estrategia, hay que promocionar el transporte público porque es mucho más eficiente y genera menos que el privado. De todas formas, en este sentido hay datos contradictorios. Sí es verdad que tenemos más cantidad de vehículos pero el recorrido medio de los coches es posiblemente el menor de España".
- ¿Pero la propia orografía no produce un uso más indiscriminado del coche en Canarias?
"No estoy seguro de eso...".
- ¿Y no se plantean medidas coercitivas como restringir la entrada de coches al centro de las ciudades?
"No".
- ¿Existe algún estudio acerca del sobrecoste que supone mantener un territorio tan disperso, tendente a las viviendas unifamiliares?
"Se elaboró uno en su momento pero ahora mismo no conozco el dato. El urbanismo disperso genera mucho gasto para las administraciones públicas; eso está recogido ya en la estrategia territorial de la Unión Europea, donde se dice que hay que favorecer núcleos con dotación de servicios. No puede ser que haya ciudades dormitorio donde no tengas ni un sitio donde comprar un paquete de leche. Se trata de lograr la estructura del pueblo de toda la vida".
- ¿Cómo incidirá la muy debatida Ley de Medidas Urgentes?
"Poco afectará a la estrategia. Eso es lo que creo. Me consta que el objetivo último de la ley es coincidente con la estrategia. Se propone incrementar la superficie agraria para garantizar más autoconsumo y todos los cultivos generan un cierto sumidero de CO2. Depende de lo mecanizado que esté pero una de las apuestas de la estrategia es incrementar el suelo agrícola. Es verdad que puede haber usos perversos y hay que tener cuidado con eso... Pero es que la ley no quiere decir que se permita el libertinaje: en un cuarto de aperos no se puede levantar un chalé de 1.000 metros cuadrados".
- Y en cuanto a la potenciación de las energías renovables, ¿se apostará por plataformas en alta mar en lugar de más energía eólica en tierra?
"Hay que buscar energías limpias donde sea. El problema es la legalidad: el Estado sacó un decreto para regular la energía de este tipo en el mar territorial. Nosotros tenemos un problema grave porque no disponemos de aguas internacionales entre Tenerife y Gran Canaria. ¿Ese tipo de energías quién tiene que explotarlas: el Estado, Canarias, ambos? Encima, técnicamente tiene muchísimos problemas. Hay problemas técnicos que son de difícil solución. Además, ya se está hablando de combinar estas energías off shore con granjas de peces. Eso implica transporte a diario de alimentos, además de que el cable de ese aerogenerador tiene que llegar a tierra, engancharse con un transformador y llegar a los sitios donde se necesite... La agencia apuesta por las energías limpias, pero por todas las que técnicamente sean viables".
Texto: SarayEncinoso
Fotos: Fran Pallero |