Saray Encinoso
Santa Cruz
Llevaban varios meses amenazando con una huelga contundente y dilatada en el tiempo y ayer el advenimiento se hizo realidad. Los docentes de la enseñanza pública no universitaria del Archipiélago comenzaron la semana de ’paros selectivos’ en Gran Canaria con un seguimiento considerable. Según los sindicatos convocantes de las movilizaciones, alrededor de 5.000 profesores secundaron el llamamiento efectuado a los 10.000 que imparten docencia en los 394 centros de la Isla.Estas cifras, algo menores para la Administración -que contabilizó 4.191 profesores- muestran una participación elevada si se tiene en cuenta que los servicios mínimos impuestos por el Gobierno autonómico obligaban a que cerca del 45% de los profesionales estuviera en su puesto de trabajo.
Con estos matices, los porcentajes de participación dados por la Consejería de Educación y el Comité de Huelga difieren considerablemente en apariencia pero no en contenido (un 44% frente a un 80%, respectivamente). Las variaciones son consecuencia directa del tratamiento de los servicios mínimos a la hora de calibrar el seguimiento de la convocatoria.
Unos servicios que no sólo ocasionaron desajustes en los datos sino que, además de generar la semana pasada más desencuentros entre administración y sindicatos, motivaron en parte que las federaciones de padres pidieran a las familias que no dejaran en casa a los estudiantes.
Sin embargo, si bien las aulas "no estuvieron vacías, tampoco hubo una asistencia masiva", subrayó Francisco Cáceres, miembro del STEC-IC y del propioComité de Huelga.
La Consejería no precisó la acogida de alumnos durante la primera jornada de paros de una semana que, además de sembrar la crispación en la enseñanza pública, será clave de cara a decidir si se posterga el fin del curso escolar como consecuencia de las pérdidas de horario lectivo.
De hecho, como ya se adelantó, los servicios jurídicos del Ejecutivo ya están estudiando si es viable llevar a cabo una acción de este tipo. No obstante, la idea de Educación es observar cómo se desarrolla esta semana de paros antes de tomar una decisión al respecto.
De momento, durante el día de hoy las islas no capitalinas (Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro) acogerán jornadas similares a la que ayer vivió Gran Canaria. La única variante en los llamamientos es que estos docentes no protagonizarán manifestaciones, sólo concentraciones ante las delegaciones insulares.
Movilización
A estos datos se unen los que se desprenden de la cita programada para las doce de la mañana de ayer donde unos 4.000 profesores protagonizaron una manifestación en la capital grancanaria bajo el lema de ’homologación sin contrapartidas’. "Se trata de la mayor movilización desde que se iniciaron las revindicaciones", apuntó esperanzado Francisco Cáceres, miembro del STEC-IC y del Comité de Huelga. Y es que en anteriores convocatorias -desde marzo de 2007- la cifra de las concentraciones no había sido tan elevada aunque siempre ha sido Gran Canaria la isla capaz de concentrar a un número más alto de manifestantes. Desde el Comité de Huelga ligan este aumento de la participación a la "indignación del profesorado ante el comportamiento de la Consejería educativa.
El resto de las islas tendrá su ’oportunidad’ para mostrar su sentir en forma de reivindicación por la homologación salarial en días sucesivos. Tenerife será la isla elegida mañana -después de que hoy las no capitalinas se movilicen- y el jueves la normalidad volverá a las aulas. Este ’descanso’ sólo será el preámbulo del mayor llamamiento hasta la fecha: el viernes la apelación de huelga se extiende a los 25.500 profesores de todo elArchipiélago.