V. G. SANTA CRUZ
El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono (PSOE), manifestó ayer que "habría que estar discapacitado" para no admitir el hecho diferencial canario.
Bono, quien pasó ayer por la Cámara canaria en su ronda de visitas institucionales por los diferentes parlamentos autonómicos españoles, consideró evidentes las condiciones geográficas, territoriales y sociales específicas de la comunidad canaria.
No obstante, el histórico dirigente socialista se mostró partidario de "no inventar nacionalidades". "Para mí lo importante no es el territorio, sino las personas. Lo identitario es algo secundario, la solidaridad es lo importante", sentenció Bono, antes de ahondar en que no se debe hacer discriminaciones a favor de determinadas personas por su origen.
Continuó el presidente del Congreso de los Diputados añadiendo que los auténticos proyectos nacionales responden a "proyectos de ideas, más que proyectos de sangre" y concluyó afirmando que no existe en el mundo "ningún estado puro".
Menos crispación. En otro orden de asuntos, Bono destacó que la sesión de ayer en el Congreso, que presidió antes de tomar su vuelo a Canarias, fue "la más sosegada" desde que es presidente, un hecho que le causó sorpresa -añadió- porque las elecciones europeas del pasado domingo hacían augurar más crispación.
En este sentido, José Bono confesó su rechazo a las posturas de crispación que se alientan desde los diferentes partidos políticos, y afirmó que las posiciones más inteligentes en política son la búsqueda de acuerdos y destacar "lo que nos une, más que lo que nos separa". Un efecto inmediato de esta forma de afrontar la política, dijo Bono, sería el mejor concepto de la misma que tendría la ciudadanía.
El PP sí fue. El Partido Popular había anunciado hacía semanas que no acudiría al acto institucional por la visita de Bono hasta que el PSOE no se retractase de unos supuestos insultos a su líder, José Manuel Soria. Finalmente, la rectificación no se produjo, el PP estuvo representado en la cita. |