Cho Vito exige ver los permisos de los rellenos de Tabaiba y Radazul
Los vecinos del poblado demolido presentan en Costas alegaciones contra el nuevo deslinde de El Rosario; que afectaría aún a más edificios si son aceptadas
Esaú Hernández El Rosario / Candelaria
El portavoz de los vecinos de Cho Vito, Tomás González, ha confirmado que ya han presentado ante la Dirección General de Costas sus anunciadas alegaciones contra la propuesta de deslinde del dominio público marítimo costero entre Tabaiba y Radazul. Además, han solicitado a Costas los permisos que autorizaron los rellenos en el mar frente a los edificios construidos en primera línea de costa en Radazul y Tabaiba, así como informes de su impacto ambiental. Sin estos rellenos, los edificios estarían aún más afectados por el nuevo deslinde y su servidumbre de protección, ya que la línea de ribera de mar estaría más cerca.
Desde esa línea (hasta donde han llegado las olas) se cuentan los 100 metros de dominio público, responsabilidad del Ministerio de Medio Ambiente, hasta llegar a la línea de servidumbre, que compete al Gobierno canario. Los siguientes 6 metros son para la servidumbre de tránsito, ampliables hasta 20 "en lugares de tránsito difícil o peligroso", según la Ley de Costas. Le siguen otros 14 metros en lo que no se puede construir, y 94 en suelo rústico. En Tabaiba y Radazul, tal como interpretaron los planos oficiales los propios técnicos de Costas y el vicenconsejero de Ordenación del Territorio, Miguel Ángel Pulido, en sendas reuniones con los vecinos afectados, los edificios no se tirarán pero, hasta para pintar la fachada, habrá que pedir permiso al Gobierno canario, y éste, a Costas. Esto - unido a que si ocurre un accidente, los edificios en servidumbre no se podrían reconstruir- significa que, aunque los vecinos no perderán sus casas, sí que se verán devaluado su precio de mercado.
Pero lo que denuncia Cho Vito es que Costas utiliza el relleno de Radazul para retrasar la línea de ribera y sólo rozar a unos edificios que, de no ser así, estarían en dominio público, tal y como reconoció a los vecinos el viceconsejero y los técnicos de Costas. Pulido animó entonces a los vecinos a presentar alegaciones para que la ribera se colocara al principio del relleno de Tabaiba (y no casi a la mitad), siguiendo el ejemplo de Radazul.
El portavoz de Cho Vito se queja de que la ley no es igual para todos y celebra que los vecinos de la costa de El Rosario se planteen querellarse contra todas las administraciones públicas por "dejadez" al permitir estas construcciones después de de la Ley de Costas de 1988, que las prohíbe en zona de servidumbre. El pasado 2 de octubre, cinco días antes de caer Cho Vito, este diario adelantaba que Costas no había cumpido con su propia ley, que le obligaba a realizar un nuevo deslinde en la zona. Las alegaciones de Cho Vito sobre el litoral de El Rosario pueden poner en tela de juicio la actuación de técnicos y políticos en la época en que se construyeron algunos edificios.
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