Emmasa advierte: sin inversiones, el agua será “no potable” en 2011
La empresa mixta insta a las instituciones a afrontar un plan cifrado en 104 millones para modernizar el servicio y atender exigencias legales inminentes
Diario de Avisos Santa Cruz de Tenerife
La empresa mixta Emmasa, responsable del servicio de abastecimiento de agua y saneamiento de Santa Cruz de Tenerife, ha invertido diez millones de euros en los tres años y medio que lleva al frente de ambos servicios bajo el método de gestión indirecta. Aun así, serán necesarias cuantiosas inversiones para mantener los procesos de mejora y actualización del servicio a las nuevas exigencias legales y sanitarias. Para los responsables de la empresa mixta, algunas de estas inversiones en infraestructura hidráulica son particularmente urgentes, tanto que de no llevarse a cabo el agua corriente de la capital tinerfeña sería “técnicamente no potable a partir de 2011”, afirmó ayer el consejero delegado de Emmasa, Álvaro Aguirre.
El directivo procedente de la empresa Sacyr-Vallehermoso, socio privado de Emmasa como ganador del concurso de concesión del servicio hace tres años y medio -el contrato tiene una duración de 25 años-, dejó claro que las nuevas exigencias vienen marcas por el decreto 140/2003, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, y es en función de esta normativa por lo que es necesario mejorar la calidad de las aguas de abastecimiento. Para Emmasa, la inversión conveniente entre 2010 y 2015 ascendería a 104 millones de euros, con acciones estelares como la construcción de una nueva depuradora en el suroeste (27 millones de euros) o la reforma de la actual en el barrio de Buenos Aires (21 millones), por lo que los directivos de la empresa mixta instaron a las corporaciones públicas -Ayuntamiento, Cabildo y los gobiernos canario y central- a afrontar este desafío, necesario según su criterio para cumplir los estándares más exigentes de calidad y seguridad. Este esfuerzo, aclararon, podría requerir asimismo un incremento de las tarifas del agua de abasto para mejorar la calidad, aunque la mayor parte de la inversión debería salir de los presupuestos públicos. Álvaro Aguirre subrayó que, por el reparto de derechos políticos en el accionariado de Emmasa, todas las decisiones requieren del visto bueno del Ayuntamiento de Santa Cruz, socio y cliente de Emmasa. Según el consejero delegado, los beneficios de la parte privada se reducen al 4% que recibe Sacyr-Vallehermoso por su experiencia en la gestión de servicios de aguas.
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