SANTA CRUZ
La burocracia hace peligrar el sustento de 120 familias
El Ayuntamiento niega una subvención al banco de alimentos Añaza al no haber cumplido un año en el registro
Pedro Marrero Santa Cruz de Tenerife
El sustento de las familias que acuden cada día al banco de alimentos Añaza peligra, al no contar aún este centro con la colaboración del Ayuntamiento de santa Cruz, que exige un año de antigüedad en el registro antes de proceder con las correspondientes subvenciones.
Pese a que los impulsores de esta iniciativa llevan dos décadas dedicándose a proporcionar alimentos a los más necesitados, para el Consistorio capitalino sólo cuentan los papeles. "Cada vez tenemos menos alimentos para repartir y son más las familias que vienen cada día. Más de 30", explica Celso Santana, uno de los componentes del equipo de trabajo del banco de alimentos, así como miembro directivo de la asociación de vecinos.
"Con el Ayuntamiento no hay manera.Ahora estamos pendientes de CajaCanarias a ver si nos da unos congeladores, porque si no los productos se estropean", explicó Celso con preocupación. "El Ayuntamiento dice que tenemos que cumplir un año registrados y no nos dan ninguna subvención hasta abril", relató.
Aumenta la necesidad
"No podemos pedir nada hasta entonces. Así se te quietan las ganas de todo", agregó Celso, quien contabilizó "más de 30 personas" cada día, que representan a tantas familias, que a su vez figuran en el listado que posee el banco de alimentos, para así poder llevar un riguroso control de las existencias.
Cada familia puede acudir a recoger su lote una vez a la semana. Unas 120 familias, por tanto, dependen de este grupo de personas que, de manera altruista, trabajan junto con otras asociaciones como La Despensa, de Candelaria, que surte a muchas otras asociaciones dedicadas a la beneficencia e, incluso, se encarga del transporte de los productos cuando falla algún eslabón en la distribución.
Pese a las trabas burocráticas y afortunadamente para muchas personas, "sí hemos logrado entrar en los presupuestos de CajaCanarias", explicó Celso, si bien la partida que destina la entidad de ahorro a la beneficencia no basta en este caso.
Además, el barrio de Añaza se encuentra inmerso en otras reivindicaciones, como la instalación de un centro de urgencias. "Aún no nos han respondido. Lástima que cuando nos manifestamos estaba lloviendo y mucha gente se tuvo que ir. Pero vamos a ver qué pasa", comentó.
Otra labor social importante es la que trae consigo el deporte, por lo que Celso insiste en su fomento. "Estamos intentando retomar el club de boxeo, porque hay muchos chicos aquí a los que les gusta más que otros deportes como el fútbol o le baloncesto. Desgraciadamente murió el señor que se encargaba del club", explicó Celso Santana.
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