Conducía a gran velocidad e intentó esquivar a otro vehículo
El conductor del coche siniestrado en las Ramblas está acusado como supuesto autor de dos delitos de homicidio imprudente y otro contra la seguridad vial
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| El terrible accidente causó una enorme expectación entre los ciudadanos y vecinos de las Ramblas. / B.R. |
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Marta Plasencia
Santa Cruz de Tenerife
Rafael S.J.A., el joven conductor del Seat Ibiza siniestrado la noche del miércoles en las Ramblas de Santa Cruz, suceso en el que fallecieron los dos amigos que iban con él, será acusado como supuesto autor de dos delitos de homicidio imprudente con resultado de muerte y otro contra la seguridad vial.
Así lo confirmaron fuentes de la Policía Local de Tenerife, que también informaron de que los informes preliminares del grupo de Atestados se observa que el joven conducía a una velocidad "inadecuada para dicha vía y sus condiciones".
Rafael, que sufrió politraumatismos de carácter leve, pasó la mañana de ayer en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria para realizarle otras pruebas y certificar que no sufre heridas internas. El joven , de 23 años de edad, estuvo en todo momento escoltado por agentes de la Policía Local y posteriormente fue trasladado hasta las dependencias del Cuerpo, sitas en la avenida Tres de Mayo, donde, alrededor de las 14.30 horas, se le tomó declaración.
El imputado afirmó que cuando circulaba por las Ramblas en sentido descendente, hacia la avenida Francisco La Roche, alrededor de las 20.30 horas, un vehículo que iba delante de él disminuyó la marcha para girar hacia la calle San Martín. Algunos testimonios afirman que iba cambiando de carril "cada dos por tres". En ese momento, y debido a la gran velocidad que iba Rafael, este se vio obligado a esquivarle dando un volantazo hacia la izquierda, chocando contra el pretil de las Ramblas.
Y entonces sucedió la tragedia. El coche chocó contra un árbol, a gran altura, y salió despedido hacia el carril ascendente (una distancia de 20 metros aproximadamente), donde afortunadamente no había tráfico rodado, dando vueltas de campana y terminando boca abajo.
Sus dos amigos, la joven Natalia A.G., de 18 años de edad, natural de La Laguna y ex alumna del colegio de La Pureza de la capital; y Antonio Leopoldo, de 19 años y procedente de Cataluña, aunque en estos momentos residía en Santa Cruz, perdieron la vida poco después de ser rescatados de entre los amasijos de hierro por efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife y tras realizarsele a ambos maniobras de reanimación por parte del personal sanitario del Servicio de Urgencias Canario (SUC). Según fuentes de la Policía Local, el conductor no evidenciaba que estuviera bajo los efectos de bebidas alcohólicas. El grupo de Atestados instruye las diligencias y el imputado pasará a disposición judicial próximamente.
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