ICOD DE LOS VINOS
"Las especies del Mariposario poseen un riesgo potencial para el Drago"
Los expertos cuestionan el control que hay sobre los insectos y advierten del peligro de plagas
 |
 |
| El Mariposario se levanta muy cerca del parque que acoge al Drago. / M. P. |
Santiago Toste Icod de Los Vinos
Las esperpénticas circunstancias que rodean al Mariposario del Drago parecen no tener fin. En los últimos días, el conflicto que mantiene la empresa propietaria del establecimiento, Imago Dracaena, con el Consistorio de Icod de los Vinos se ha reavivado con la reposición del precinto de las instalaciones efectuado por la Corporación local. Las autoridades volvieron así a poner de manifiesto el hecho de que la edificación sobrepasa los límites del proyecto de construcción a partir del cual se concedió en su día la licencia de obras; además de que la instalación, que abrió sus puertas en 1997, no respeta el entorno del casco histórico donde se sitúa.
Pero, al margen de esta cuestión de índole arquitectónico y jurídico, ahora aparece un nuevo elemento: el medioambiental. El Comité Técnico para el Estudio y Conservación del Drago Milenario advierte del riesgo que suponen los insectos del Mariposario para la flora endémica de las inmediaciones y, de forma particular, para el árbol que constituye el principal símbolo de Icod.
Emplazamiento De entrada, los expertos ponen de relieve que resulta desafortunado ubicar una instalación de las características del Mariposario junto a un espacio natural protegido. A este respecto, uno de los miembros del comité señaló a DIARIO DE AVISOS que muchas de las mariposas que posee el establecimiento pueden llegar a convertirse en plagas, mientras que otras ya lo son por naturaleza. "Teniendo en cuenta que existen ejemplares originarios de áreas tropicales -afirmó- y que no tienen ninguna dificultad para reproducirse, pues aquí disfrutan de unas condiciones climáticas favorables, no es aventurado pensar que algunos insectos puedan escaparse, como ocurrió el año pasado, y poner sus huevos en las proximidades". "Como principio básico, nunca se debería haber construido un mariposario junto al Drago y, en todo caso, éste debería contar sólo con mariposas propias de las Islas", agregó.
Si la flora corre peligro de verse afectada, algo parecido ocurre, siempre a juicio del comité constituido en 1994 para velar por la preservación del Drago, con la fauna endémica de insectos, ya que resulta susceptible de contraer enfermedades transmitidas por las mariposas. El Comité Técnico para el Estudio y Conservación del Drago Milenario considera, en ese sentido, que siempre ha existido un "sospechoso silencio", por parte de la gerencia del mariposario, a las peticiones cursadas para realizar visitas de inspección al recinto que permitan verificar el control que hay sobre los insectos. Además, en varias ocasiones se ha solicitado un listado con la totalidad de ejemplares que hay en la instalación y sus características, obteniendo idéntico resultado por respuesta.
Todos esos argumentos, según aclaró el especialista consultado por este periódico, no surgen al amparo de los episodios más recientes de la polémica que sostienen Imago Dracaena y la Corporación icodense. DIARIO DE AVISOS ha tenido acceso a un certificado expedido por el Ayuntamiento de la Ciudad del Drago, fechado el 5 de noviembre de 2004, donde se deja constancia de que el Comité Técnico ha pedido que se realicen las gestiones oportunas para poder entrar en el inmueble del Mariposario, "al objeto de inspeccionar y analizar las especies de mariposas allí ubicadas".
|