Desconozco si al doctor Meléndez la ventolera desatada por sus polvos -alimento, que no fármaco- le ha cogido por sorpresa. Creo que no. En este país de inquisidores, tabúes, vicios ocultos, doble moral y evangelizadores de café con pastas, los polvos nunca tuvieron buena prensa; una cosa era el régimen y otra diferente ponerse a régimen -y adelgazar, normalmente- a base de polvos. Este país no está preparado para tanto meneo. Nunca lo ha estado y, dado el éxito de las manifestaciones contra los afectos homosexuales, sigue sin estarlo para según qué polvos. Es nombrar la bicha y te cae encima hasta la sociedad española de medicina estética.
Sí, de estética, no endocrinológica o internista. Denuncian sólo los de la estética; y ese malestar (y lo digo sin fundamento científico alguno, vaya por delante) me hace pensar que el bioquímico ha dado en el clavo. Llama la atención que caigan sobre Meléndez-Hevia y no rechisten contra el aluvión de adelgazamientos y dietas milagrosas, cinematográficas e inmediatas que se anuncian a todas horas, por todas partes. Dietas que te garantizan un oro olímpico en salto de pértiga. Dietas que te convertirán -eso dicen- en modelo de calzoncillos. Dietas que son sólo comparables, como argumento de ciencia-ficción, con esos aparatos que supuestamente te ponen como una roca mientras ves la película del sábado (en biquini, eso sí; porque, ateniéndonos a los anuncios, en los países que fabrican esos cachivaches ven la tele en biquini). Y así un largo etcétera que incrementa las dudas sobre la denuncia sobre Meléndez.
Con estos precedentes, lo fácil es preguntarse cómo es que los polvos de Meléndez están molestando tanto; y lo difícil responderlo. Ahora bien, difícil de digerir, lo que se dice difícil, es eso de que el Gobierno de Canarias tenga abierta una investigación -lo ha confirmado la dirección general de Farmacia- sobre la actividad que desarrolla Meléndez-Hevia. En este punto, alguien tendría que decirle al cargo público responsable de dicha pesquisa -Alberto Talavera- que lo tiene fácil, muy fácil, facilísimo. Si tiene dudas, si quiere determinar si existen o no elementos para iniciar un procedimiento, o si desea conocer cómo el bioquímico combina hábitos alimenticios con la ingesta de polvos, que reúna a ilustrísimas o excelencias y les pregunte cómo les va.