Luis de La Cruz Tegueste Terminó la racha. La selección de Gran Canaria consiguió ayer en tierras teguesteras el título del Torneo Pancho Camurria-CajaCanarias de juveniles al imponerse a la selección de Tenerife, por 9-12. No lo lograba desde el 93 y los tinerfeños perdieron el entorchado, después de lograrlo durante once años de manera consecutiva. El Mencey Tegueste, que estaba en obras, registró una buena entrada, unas milquinientas personas acudieron a la cita, aunque en un terrero de tan grandes dimensiones no se aprecia y tampoco se siente la presión del público. El encuentro fue muy entretenido e igualado hasta que llegaron a ocho. A partir de ese momento, el equipo de Pablo González El Niño dio un recital y mostró las carencias del trabajo de base en esta Isla. Los juveniles como preliminares de senior y el abandono de los cadetes, que comenzó con la anterior junta y que ésta no pone remedio pueden ser las claves para que Tenerife ocupe ahora un papel de secundones en el trabajo con la lucha de base. Rivero y Déniz El Niño conocía de carretilla a sus rivales. Los engodó en la primera fase del encuentro y en la segunda los embicheró para meter en el cesto el título del Pancho Camurria. El grancanario Jaime Rivero, quien se hizo acreedor al trofeo de mejor luchador del torneo, amargó la mañana a Juan de la Rosa, responsable técnico de Tenerife. El luchador amarillo le dio la primera a Samuel Rodríguez El Gomerito, puntal de Tenerife, quien saltó a la arena de manera muy alegre y, cuando quiso reaccionar se vio en la arena. Más tarde y, en la segunda, el luchador del Arguama Caja de Canarias, sacó a relucir la casta y de un bonito sacón empató el encuentro. Todo parecía que El Gomerito se iba a sobreponer a las adversidades, pero de nuevo se encontró con Rivero, quien le dio la tercera y, de esa manera se desvanecieron las ilusiones de una selección de Tenerife, que tampoco salió demasiada convencida para revalidar el título juvenil. Por su lado Álvaro Déniz, luchador del Castillo, demostró que muy pronto será un puntal de los de verdad de este deporte. Salió para emparejar, cuando el marcador estaba 8-5 favorable a Tenerife y dejó fuera de brega a Jacinto Abreu, Juan Eduardo González, quien terminó descalificado y, también derribó a Ayoze Trujillo para establecer el definitivo 9-12 favorable a Gran Canaria. Otro de los hombres importantes del equipo amarillo fue sin duda Agustín González porque se impuso ante Alberto Bermúdez y también dejó fuera de brega a Jonathan Estévez con un apretado empate a luchas. Por su parte Jonay Roque y también Rayco Tejera, junto al eléctrico Agustín González fueron otros de los protagonistas de una selección que le puso ganas y tuvo mucha más convicción de anotarse la victoria que la selección tinerfeña no tuvo su día. Juan Eduardo González Tenerife llevó la iniciativa en las primera sillas y es posible que no aprovechara que Juan Eduardo González estuviera libre. De la Rosa no estuvo fino y no puso en primeras sillas al tridente teguestero. Los sacó de manera escalonada. Juan Eduardo salió para tirar a Cristíobal y Giovanni Suárez para terminar perdiendo ante Álvaro Déniz. Por su lado Adrián López estuvo muy bien frente a Chano Martell, mientras que no tuvo fortuna ante Jonay Roque con quien cayó en el minuto, cuando el grancanario le partió un garabato. Por su parte Jonay Reyes salió demasiado revolucionado y cayó a las primeras de cambio, fue una pena porque es un luchador bastante aprovechable, pero el guamasero no tuvo ayer su día. Otro de los que destacó en Tenerife fue Jacinto Abreu, quien dejó fuera de brega a dos rivales y más tarde no pasó de Álvaro Déniz, el puntal grancanario. Todos con Molina La gran final fue muy emotiva porque antes del comienzo se guardó un minuto de silencio en memoria de Juan José Molina, luchador cadete del Castillo y hermano de Javier Molina, integrante de la selección juvenil de Gran Canaria. Además, los integrantes de las dos selecciones lucieron crespones negros en señal de luto. Además, en los prolegomenos del encuentro se hizo entrega de un ramo de flores a la hija del mitico Pancho Camurria y fue entregado por los capitanes de ambas selecciones. Por otro lado, el palco de autoridades estuvo repleto. Acudió a la cita José Manuel Betancort, director general de Deportes, así como Dámaso Arteaga, presidente del Cabildo de Tenerife. También ocupó un sitio preferente Antonio Tejera, jefe de Relaciones Institucionales de CajaCanarias. También disfrutaron de la gran final Gonzalo Hernández, presidente de la Canarias, así como Daniel Delgado, Pepe Trujillo Barranquera IV y Juan José Felipe Jerónimo, presidentes de las federaciones insulares de Tenerife, Gran Canaria y La Palma, respectivamente. Muy emocionados “Pio, pio..” o mirando al cielo y “va por ti, Molina” fueron algunas de las frases que más entonaron los grancanarios, cuando consiguieron este preciado galardón. Pablo González El Niño, señaló: “Los chiquillos han estado muy metidos en la lucha y le hemos ganado a una importante selección”. Otro que estaba como un niño con zapatos nuevos fue Barranquera IV, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja y no era para menos. Desde que llegó a la Federación, sus selecciones están arrasando en categorías de base. Se anotaron en Fasnia, el Torneo Alfredo Martín El Palmero y luego se adjudicaron el Pancho Camurria en tierras tinerfeñas. Por tanto le han dado donde más le duele a su eterno rival y Barranquera le dedicó el título tanto a la familia Molina como a todas las personas que han contribuido de manera decisiva a levantar la lucha en la isla Redonda. Jaime Rivero, la figura de la selección de Gran Canaria, dijo al término del encuentro, que “estamos contentos con un título que se nos resistía desde hace muchos años”. Por su parte Álvaro Déniz mostró su enorme alegría por la consecución del título. |