OPINIÓN
Óleos de Cote Pomares en el Orfeón La Paz de La Laguna
JOAQUÍN CASTRO
El Orfeón La Paz recibe la exposición del pintor Cote Pomares, titulada La alegría del color. Alicantino afincado en Tenerife, que le ha dado motivos suficientes para una extensa obra paisajística, sincera, de entrega y pasión. Pintura emocional que sabe centrarse en lo preciso. Descriptor de la realidad. Bien asentadas las panorámicas que lleva a sus soportes, gracias a un dibujo bien explicado y una composición bien acertada. Y el resto es color, buscando siempre el tono exacto y preciso, concediendo a cada zona el valor que le corresponde.
Las clásicas buganvillas rojas o violetas hacen las delicias del pintor, que las coloca sobre viejas puertas o de muros de jardines exuberantes, frondosos, siendo el principal motivo del óleo. Excelentes vistas del Teide, cubierto de cielos azules, con la retama seca, donde los amarillos y ocres toman protagonismo. Los Roques de García, emblemáticos sobre el Valle de Ucanca, emergen como figuras fantasmagóricas sobre un terreno engrandecido por la flora autóctona de la impresionante caldera teideana. La costa del Puerto de la Cruz aparece teñida de un mar azul, que la acaricia con su blanca espuma.
Cote Pomares se inspira en los escritos de Bahá, que dicen que "la pintura, como las demás artes, es un medio mediante el cual podemos expresar pensamientos, emociones y sentimientos profundos, llegando a alcanzar así estados de gran sublimidad y belleza. Esto no sólo le ocurre al propio autor, sino que también pueden participar en ello cualquier observador que se acerque a la obra con sensibilidad y la contemple".
Su trabajo es de serenidad. Sabe extraer el profundo sentido de la tierra para vestir sus paisajes y ver el campo, el aire, el color y yo diría también que el silencio ante una de sus marinas. Cote encuentra tema y motivo en su entorno, en la tierra orotavense y en general en el norte de la isla tinerfeña, donde proliferan los jardines privados, frondosos y patios adornados de plantas exóticas. Todo con captación rauda, de matices y claridades, lo que transmite a través de lo que pinta, su personalidad, su manera de hacer y también de ser. Registro amplio, tanto se inspira en un bodegón con acumulación de dificultades, o deja que la luz inunde una mañana soleada de la costa del Puerto de la Cruz, como vemos en varios óleos de esta muestra. También las flores que adornan las fachadas de las casas demuestran su capacidad descriptiva, por los singulares colores que las embellecen.
Pintor figurativo, rinde culto a la realidad, pero también sabe darles categoría artística a los temas que elige, resolviéndolos con buen criterio, con la seguridad propia de quien, además de veterano, lleva la pintura en la sangre.
|