Un pasajero hiere en la cabeza al conductor de una guagua
El ataque, sin motivo aparente, tuvo lugar frente al Parador Nacional de La Palma
Verónica Vargas S.C. de La Palma
Un conductor de guagua de 55 años de edad resultó ayer herido de gravedad como consecuencia de la agresión sufrida a manos de un pasajero que le golpeó en la cabeza con un objeto contundente durante el itinerario habitual del servicio regular de Transportes Insular de La Palma. La Guardia Civil arrestó posteriormente al presunto agresor, cuyos motivos se ignoran y que al parecer trabajó en la referida empresa hace diez años, cuando aún el conductor lesionado no pertenecía a su plantilla. Sin embargo, al parecer los dos hombres se conocían.
Según el relato de los hechos, el sospechoso, del que no consta su identidad, subió a la guagua y, tras recorrer varias paradas y sin motivo aparente, se levantó de su asiento y propinó al trabajador varios golpes en la cabeza con el aludido objeto -que llevaba enrollado en una revista- mientras gritaba "¡hasta aquí has llegado!", según los testigos.
En socorro del agredido salieron varias pasajeras que intervinieron en su ayuda y, a empujones, expulsaron al agresor del vehículo, ya que su ataque se produjo aprovechando la parada de la guagua en el Parador Nacional de Turismo, en el municipio de Breña Baja, circulando en dirección a San Antonio. Esta línea corresponde al itinerario entre San Isidro, en el municipio de Breña Alta, y Santa Cruz de La Palma, en el servicio de las 7.15 horas, y se cree que el sospechoso subió a la guagua en la parada de Baltavida, en San Pedro.
Alertada la Guardia Civil, el arresto se produjo poco después y sin mayor dificultad, ya que el individuo, tras ser expulsado de la guagua, se limitó a sentarse junto a la marquesina existente, donde finalmente fue localizado.
La víctima, malherida, continuó conduciendo hasta el taller que la empresa posee muy cerca, en San Antonio, donde fue socorrido por sus compañeros y una vez trasladado al Hospital General, le curaron la brecha que le abrió en la cabeza, con lo que los testigos definieron como una barra de hierro, dándole trece puntos de sutura.
|