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| La vicepresidenta acudió a una finca para conocer los daños del temporal en la agricultura. De la Vega escuchó los problemas de los agricultores tras el Delta. La vicepresidenta dialogó con los medios en la guagua que transportaba a los periodistas La visita a Güímar no estaba prevista. / Fran Pallero |
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José David Santos Santa Cruz
La visita a Tenerife de la vicepresidenta primera del Gobierno central, María Teresa Fernández de la Vega, se convirtió ayer en un tour de force al saltarse la programación prevista y aceptar el ruego de la alcaldesa de Güímar, Vicenta Díaz, para que acudiera a este municipio dados los enormes destrozos que el paso de la tormenta Delta ha causado en esa zona. Tras acudir a un encuentro con vecinos de marcado carácter político en el barrio capitalino de El Tablero, Fernández de la Vega se dirigió a Güímar. Al llegar a la plaza del Ayuntamiento un pequeño grupo de vecinos vitoreó a la vicepresidenta que también recibió gritos de "fuera, fuera" por parte de varios güimareros que se dirigían a las autoridades locales llamándolos "adulones".
Tras firmar en el libro de visitas de la corporación, Fernández dela Vega quiso ponerse en contacto con todos los vecinos de Güímar a través de la emisora de radio municipal, a los que trasmitió la solidaridad y apoyo del gobierno central. Tras esta intervención radiofónica, la vicepresidente y una larga comitiva (que incluía al delegado y el subdelegado del Gobierno, José Segura y Carlos González Segura, respectivamente, o la diputada socialista Gloria Rivero), se dirigieron a la zona agrícola de Güímar donde descubrió, de verdad, los efectos que el viento ha causado en cultivos e invernaderos.
En concreto, la primera parada de la vicepresidenta se produjo en la finca Punta Gorda, una explotación agraria con invernaderos, donde su propietario relató como Delta "arrasó con todo". La vicepresidenta escuchó las explicaciones de este emprendedor agrario con 140 trabajadores a su cargo y que apuntó que "el trabajo de muchos años se vino abajo en apenas media hora". A Fernández de la Vega le impresionó especialmente el llanto de uno de los afectados tras conversar con él. Además, animó a los afectados a "mirar hacia adelante y no tirar la toalla", comprometiéndose a que las ayudas incluidas en el real decreto que aprobó el Consejo de Ministros el pasado viernes lleguen a los afectados lo antes posible.
En este sentido, la vicepresidenta apuntó que es fundamental que las autoridades locales evalúen los daños para sacar el decreto ley que desarrolle esos apoyos económicos. Tras este encuentro, la vicepresidenta se subió a la guagua que transportaba a los medios de comunicación y aprovechó la ocasión para reiterar su admiración por el ejercicio de "madurez y serenidad" de los canarios tras la catástrofe. De la Vega explicó que "una cosa es que te cuenten lo que ha pasado y otra muy distinta verlo con tus propios ojos". Así, la visita a Güímar fue aceptada por el entorno de la vicepresidenta al constatar que el municipio sureño ha sido uno de los más afectados. De hecho, cuando la vicepresidenta llegó a la plaza donde se ubica el Ayuntamiento se percató de que aún no existía luz en la zona, siendo un generador el que proporcionaba la energía eléctrica.
Competencia Al igual que en el resto de comparecencias o charlas que ha mantenido con los afectados o los medios de comunicación, De la Vega no quiso señalar a nadie en cuanto a las responsabilidades en los efectos que ha producido Delta sobre el suministro eléctrico, aunque recordó en varias ocasiones que la competencia en este asunto es del Gobierno de Canarias.
Fernández De la Vega, eso sí, no dudó en apuntar "que algo se sabía ya" del mal estado de la red de transporte de suministro eléctrico y que "fenómenos como el que se ha vivido en las islas hacen que todo se ponga de manifiesto en mayor medida". La vicepresidenta primera concluyó el recorrido por el municipio cerca del Club Náutico pese a la insistencia de la alcaldesa de que continuara la misma, pero la representante del Gobierno central ya llevaba dos horas de retraso y tenía que partir hacia La Palma desde el aeropuerto Reina Sofía.
No obstante, Vicenta Díaz se mostró muy agradecida y Fernández de la Vega reiteró su compromiso y el de todo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para subsanar lo antes posible los efectos de una tormenta que tardará muchísimo en olvidarse en el valle de Güímar. |