TENIS COPA DAVIS / GRAN FINAL
Mario Ancic gana la Ensaladera para Croacia
Derrota en el punto decisivo a Mertinak, mientras que el local Hrbaty derrotó al favorito Ljubicic
 |
 |
| Alegría de los croatas Ivo Karlovic, Mario Ancic, Goran Ivanisevic, Ivan Ljubicic y el capitán Nikola Pilic. / EFE-DA |
EFE Bratislava (ESLOVAQUIA)
Mario Ancic, el jugador secundario de Croacia, ensombrecido por el prolongado pero reciente impulso asumido por Ivan Ljubicic, arrebató a su compatriota el papel de héroe y llevó a su país a la conquista de la Copa Davis, la primera en la historia de este joven territorio, tras ganar a Michal Mertinak, el recurso de última hora empleado por Eslovaquia y sustituto del veterano Karol Kucera, por 7-6 (1), 6-3 y 6-4.
Miloslav Mecir y su grupo han pagado la falta de consistencia de un cuarteto excesivamente sostenido por Dominik Hrbaty dada la ausencia de su número dos Karol Beck. Ni siquiera la fortaleza del Sibamac Arena, un recinto coqueto pero intimidatorio donde sucumbieron antes España, Holanda y Argentina, ha podido con la solidez de Croacia.
La baja de Beck, cargada de sospechas y especulaciones, desequilibró las fuerzas, desanimó a su conjunto y condicionó la final. Envuelta en una lesión de rodilla como excusa pero ensombrecida por un presunto positivo por dopaje, la baja del número dos minó los recursos del equipo de Mecir.
Hrbaty asumió la responsabilidad. Aunque su compatriota ausente fue el decisivo en las rondas precedentes, sobre todo en los dobles, determinantes como en esta ocasión. Las alternativas como Karol Kucera, que llegó a ser sexto del mundo pero que afrontó la eliminatoria más cerca de la jubilación, y el bisoño Michal Mertinak, un reputado doblista pero nada más, no resultaron fiables.
Sobre todo la de Mertinak. Un gigantón de 190 centímetros, rentable en los dobles pero sin solvencia individual, su mejor dato es el puesto 129 del mundo en noviembre pasado. El eslovaco, que excepto en el compromiso del 2003 ante Luxemburgo, sólo ha sido empleado para los individuales con las eliminatorias resueltas, no fue capaz de rematar la faena enderezada por Hrbaty, el único que ganó sus dos partidos individuales, y dejó la Davis en el aire.
El número uno eslovaco rescató la Ensaladera cuando parecía perdida después del encuentro de dobles. Venció, contra pronóstico y por primera vez en su carrera después de seis partidos, al todopoderoso Ljubicic, intratable en pista rápida e infranqueable en recintos cubiertos. Pero que se doblegó en cinco sets (4-6, 6-3, 6-4, 3-6 y 6-4) frente al ídolo local.
|