Aprovechadores
DANIEL MOLINI DEZOTTI
Estimado cliente: Nos complace dirigirnos a usted para informarle de que XXX, en su afán de mejorar el servicio a sus mutualistas, ha procedido a adherirse al Fichero Histórico de Seguros de Automóviles para la tarificación y selección de riesgos, creado por la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, en virtud de la autorización que concede la Ley 30/1995, constituido con la información aportada por entidades aseguradoras, por lo que le comunicamos que los datos sobre su contrato de seguro de automóvil y los siniestros vinculados a éste, de los últimos cinco años, si los hubiere, serán cedidos al citado fichero común.
Si desea ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición puede dirigirse a XXY, calle tal, número cual, de Madrid, debiéndose identificar mediante DNI, pasaporte o tarjeta de residencia".
Si cambiamos las siglas falsas por nombres verdaderos, el resto del texto es copia fiel de una comunicación recibida por un familiar.
Alguien, cuando lo estima oportuno porque le conviene a sus propios intereses, nos mete de cabeza -aunque hablen de cesión- en una máquina que fagocita nombres, mastica intimidades y tritura eventos haciendo una papilla de información que luego, los dueños de la máquina, digieren a placer.
De tal modo aparecen listas con apellidos, direcciones y teléfonos, donde la gente está catalogada y allí se describe lo que hacen, consumen o adeudan, los sitios donde viajan y los lugares que frecuentan.
Conozco dos, conmigo tres, enemigos de estas cesiones de datos. El primero es un profesional que dejó de pagar 12 euros a una compañía de teléfonos por considerar el cargo improcedente. El segundo es un trabajador por cuenta ajena, avalista de una deuda insignificante en un banco insignificante.
Pues bien, ambos figuraban en un listado de "morosos" y ambos se enteraron de su condición de cautivos de la informática por casualidad, al serles denegada una tarjeta de crédito, ¡por los mismos que previamente se las habían ofrecido!
Todo legal, de acuerdo con las normas, como si éstas estuviesen redactadas para aumentar la tensión de las meninges, pues las gestiones para "ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición" no se pueden hacer por teléfono.
En consecuencia, para devolver las cosas a su sitio, es necesario escribir, certificar, adjuntar documentos y luego esperar a que quienes mandaron poner ordenen quitar.
Tengo para mí que a estos aprovechadores, cuando la competencia sea verdadera y aparezcan empresas responsables de sus actos, comprometidas con la sociedad que las hace grandes, los van a expulsar del mercado a gorrazos.
Tengo para mí que estos aprovechadores, a pesar de eslóganes y de las "bondades" que promocionan cada día, gastando millones en vez de invertirlos en servir mejor, cuando quieran ejercitar el derecho de rectificación no van a encontrar a nadie dispuesto a rectificar.
|