OPINIÓN - EL ZURDO
Perjudicado
JUAN ANTONIO PINTO
El equipo blanquiazul en Albacete se vio perjudicado por el árbitro que cortó su ventaja numérica, después de la expulsión merecida del defensa, ex bético, Mingo, en un momento en que ejercía su mayor dominio sobre el rival, motivado por la euforia del empate. Se inventó la expulsión del brasileño Cocito para conciliarse con la afición local, y con ello resucitó a un Albacete que se resignaba a lo peor. Esta arbitrariedad dio alas al rival para acabar con un Tenerife que falló en casi todo a la hora de la verdad. Falló en el primer gol, antes que hubiera tiempo de meterse en el partido; falló en el segundo, no sólo por la mala suerte de que la pelota diera en la espalda del portero y se introdujera en su portería, en un balón casi centrado por la posición del portero, demostrando la falta de confianza que atraviesa el guardameta Marián Kelemen en estos momentos. Se falló porque no se tuvo reacción desde el banquillo, y se siguió apostando por un equipo que sólo contó con el tinerfeño Cristo Marrero como arma ofensiva; se falló en los cambios cuando se hicieron, porque después de encajar el segundo gol del partido, seguíamos teniendo mayor posesión de balón y urgía la entrada al campo de hombres con mayor capacidad de definición, que acompañaran a un solitario Cristo Marrero para aprovechar su labor de desgaste con los centrales. En cambio, se sacó del campo a un lateral retrasando a Ayoze, para después volver a adelantarlo, una maniobra que se saldó con un cambio de un lateral por otro, cuando lo que se necesitaba era mordiente en ataque. En mi opinión los cambios estaban cantados si se quería intentar traernos algo positivo de Albacete, Toni Moral por un voluntarioso Ayoze, y Ángel por un desdibujado Toñito, en las mismas posiciones, buscando más frescura y llegada al marco contrario que guarnecía Rubén Martín. En cambio, no sumamos potencial sino cambiamos uno por otro, con el agravante de sacrificar al habilidoso Ángel en la posición de desgaste de Cristo Marrero. El resultado sobre el campo, el mismo. No supimos aprovechar nuestras bazas ante los manchegos y ellos sí, aunque con una manita considerable del señor colegiado. No pudo ser esta vez, David Amaral cosecha en tres partidos los tres resultados posibles, pero no caben dudas en que el equipo se desenvuelve con mayor solvencia en el campo, y que intenta desarrollar su juego en base a la posesión del balón, y eso hace algunas jornadas era una quimera. Hay que corregir errores en esta competición, dotar de equilibrio al conjunto tinerfeño y seguir creciendo, mirar hacia delante y confiar en lo que tenemos, que en mi opinión si se emplea bien nos tiene que llevar a posiciones más acordes con el potencial del equipo tinerfeño.
|