LUIS LOSADA
El honorable Manuel Conthe
El Código Unificado de Recomendaciones sobre Buen Gobierno presentado por el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Manuel Conthe, pretende trasladar el criterio de honorabilidad exigido en la normativa bancaria al ámbito de las sociedades cotizadas. Si un consejero se encuentra incurso en una causa judicial, debería de presentar su dimisión en el mismo momento en que el juez admita a trámite la demanda o querella. De esta forma queda salvaguardada la honorabilidaddel gestor y se reforzaría la confianza de los mercados, opina Conthe.
Si la propuesta de Conthe no fuera una recomendación de buen gobierno, sino una ley de obligado cumplimiento, actualmente quedarían fuera de la pirmera línea de la empresa española tanto el presidente del SCH, Emilio Botín, como el presidente de Telefónica, César Alierta. Pero es que además, despertaría la tentación de recurrir al juzgado para bajar de la presidencia al gestor incómodo. Y ojo, la honorabilidad se vería manchada por la mera aceptación a trámite, sin ser necesaria una sentencia judicial firme.
Ya saben: "La mujer del César no sólo tiene que ser honrada sino parecerlo". Adiós a la estabilidad en las cúpulas empresariales. El presidente de la CNMV afirma que ésa sería la mejor práctica para el bien de los accionistas. Se olvida de que la Comisión "no es una madre" y que las Juntas de Accionistas son soberanas. ¿No deberá de ser la junta de propietarios quien decida si su gestor no es el más adecuado, ha faltado a la honorabilidad, ha perdido eficacia o simplemente ha dejado de gozar de su confianza? Democracia, sí; tutela, la justa e indispensable.
Además, Conthe apuesta por los vicepresidentes independientes. Trata de esta manera de evitar la "excesiva concentración de poder" de aquellos presidentes -como Alierta- que operan al mismo tiempo como primeros ejecutivos. Una medida sensata, pero que de nuevo, debería de ser exigida por los propios accionistas en un ejercicio de democracia mercantil al que desgraciadamente estamos muy poco acostumbrados.
Por otra parte, el documento detalla también la horquilla de miembros que deben de componer un consejo: entre 7 y 15. E incluso apunta la necesidad de caminar hacia un órgano de gobierno paritario para "no desprecisar el talento empresarial del 51 por ciento de la población". De esta forma, Conthe se hace eco de las reivindicaciones feministas encabezadas por la vicepresidenta De la Vega y por el ministro Caldera.
El mercado, sin embargo, se encuentra poco preocupado por la paridad y bastante más preocupado por al transparencia, la eficiencia en la gestión, la retribución del dividendo y la revalorización del título. Lo más destacable de la propuesta Conthe es la creación de registros de asociaciones de accionistas. Porque el movimiento asociativo incipiente permitirá a los minoritarios competir en un mundo regido por el democrático principio de un euro, un voto. Agruparse convertirá a esa enorme masa de capital flotante en un agente decisor de la compañías cotizadas, dando un paso de gigante en lo que algunos han definido como "capitalismo popular".
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