LA ESQUINA
Frágil a conciencia
J.L. TRUJILLO
A los papeles de Salamanca sólo les falta que los pare la Guardia Civil y los multe por exceso de velocidad para culminar con pleno éxito su disparatada peripecia. Ahora están detenidos, pero si se vuelven a poner en marcha, que organicen un convoy de transporte especial: "Llevamos los papeles. Carga peligrosa". Admitido que la unidad archivística no es argumento de peso que impida desperdigar los documentos y admitida también la portentosa utilidad de las fotocopias, si la Justicia no encontrase inconvenientes para el traslado, éste podría haberse despachado con un suelto de tres líneas en la sección de Cultura: "Documentación de Salamanca también podrá ser consultada en Barcelona". Lo más notable han sido las ansias de venganza, ofensa y prepotencia demostradas desde el primer momento con la utilización de términos como devolución, incautación y expolio relacionados con el pasado para justificarlos de nuevo en el presente. Como antes se decía, no se han guardado las formas y el ratón ya está hecho todo un señor elefante. Y lo que te rondaré, morena.
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