Alegría alega que delató a dirigentes de Batasuna por las "torturas"
EFE Madrid
Xabier Alegría, principal acusado en el juicio a 55 presuntos miembros de organizaciones del entorno de ETA, relató ayer con todo detalle las torturas a las que, aseguró, le sometió la Guardia Civil cuando fue detenido en 2003 para justificar que hubiera dado en su declaración los nombres de los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegui, Joseba Permach o Jon Salaberria.
De esta forma comenzó el interrogatorio a Alegría -considerado máximo responsable de KAS y para quien el fiscal solicita 51 años de cárcel por integración en organización terrorista y otros delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social-, después de que su comparecencia se pospusiera siete veces por diferentes motivos desde el 9 de enero.
Ese día ya anunció que no iba a contestar al fiscal, por lo que las preguntas se las formuló su abogada Arantza Zulueta, a la que respondió, primero en euskera, que las acusaciones forman parte de "una persecución contra independentistas".
Alegó que la primera vez que fue llamado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, el 28 de abril de 1995, se negó a hablar sobre su militancia en KAS, organización de la que apareció públicamente como portavoz en 1992.
Alegría mantuvo que en esa ocasión no lo citaron "por un ambiente creado por los medios de comunicación".
Ya en castellano, ante las dificultades del intérprete, recordó su primer arresto, el 14 de julio de 1998, en el marco del cierre del diario Egin.
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