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Si se conocen los pólenes se podrán prevenir las alergias
La presencia de pólenes y esporas de hongos en la atmósfera puede desarrollar diversas patologías alérgicas en la población. Por ello este proyecto servirá para que los especialistas médicos tengan bases de datos relativas a frecuencias de aparición, historiales de presencia de cargas de polución, así como para prevenir a la población o a los farmacéuticos. Con estos datos se podrán elaborar test que se realizan para el diagnóstico de alergias entre los pacientes, indicó la doctora Paloma Poza, especialista en Alergología. Por otro lado la doctora Belmonte comentó que la presencia de grandes y llamativas flores en nuestras ciudades no significa que se pueden dar altos índices de alergia, contrariamente a lo que se piensa. Así las flores más grandes "producen menos alergias porque sus pólenes son más pesados y se liberan por medio de insectos, mientras que las flores más pequeñas producen más patologías debido a que sus pólenes son transportados por el viento". Así, son las hierbas las que más partículas aportan a la atmósfera (un 53,4%), seguidas de los árboles (37,6%) y por último los arbustos (8%). Por otro lado, los especialistas coincidieron en que "no era una buena idea" seguir introduciendo olivos en los jardines de la isla, debido a que esta planta es una auténtica generadora de pólenes nocivos para la salud. Para esta semana este proyecto diagnostica que el nivel más alto de posibles alergias se producirá por pólenes de hierbas como la parietaria, ortigas y ratoneras
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Un estudio revela que marzo es el mes con peor calidad del aire en Tenerife
El 69% de los pólenes disueltos en la atmósfera puede producir alguna patología alérgica
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| La empresa Air Liquide presentó ayer los datos del proyecto Eolo-pat. / Javier Corominas |
Leoncio González Santa Cruz
"Entre los meses de febrero y marzo se registra la peor calidad del aire en la isla de Tenerife", afirmó ayer el director del Observatorio Atmosférico de Izaña Emilio Cuevas, en la presentación de los datos del programa Eolo-Pat, que la institución del Instituto Nacional de Meteorología lleva a cabo junto a la Universidad Autónoma de Barcelona y la empresa Air Liquide.
Estos parámetros de calidad se dan debido a varios factores como la instrusión de aire africano a bajos niveles, el cese del régimen de los alisios en esta época del año y la contaminación atmosférica producida por los coches y las industrias. La presencia de pólenes en la atmósfera va íntimamente ligada a la climatología, a un invierno más lluvioso a una mayor floración en primavera, lo que da lugar a un mayor nivel de polen en el aire. De esto se desprende que esta primavera será complicada para los alérgicos, un 12% de la población canaria, por que el invierno "ha sido uno de los más lluviosos de los últimos años", indicó Cuevas.
Partículas El proyecto Eolo-Pat ha concluido un año entero de datos relativos a los aerosoles dispersos en la atmósfera de la zona comprendida entre Santa Cruz y La Laguna a través de un captador aerobiológico Hirst situado en la terraza de un edificio de la calle de La Marina de la capital.
Con este aparato se miden las partículas disueltas en el aire que normalmente no se catalogan en los estudios atmosféricos, concretamente más de 150 tipos distintos de pólenes y esporas de hongos, según indicó en la presentación de estos datos la profesora de la Unidad Botánica de la Universidad Autónoma de Barcelona Jordina Belmonte.
Aún así los especialistas subrayaron que cada año muestra datos diferentes y que ellos se desprenden de las condiciones climáticas de cada estación. Los resultados obtenidos serán publicados en un volumen que publicará en breve el Instituto Nacional de Meteorología y además se podrán consultar en la página de la empresa Air Liquide, www.airliquidemedicinal.es
De este primer año de trabajo se ha llegado a la conclusión que un 69% de los pólenes disueltos en la atmósfera de la isla pueden producir alergias, un 29% se consideran poco alergénicos y sólo un 2% son inocuos. Por otro lado, en cuanto a las esporas de los hongos, este estudio, que comprende mediciones hechas entre octubre de 2004 a octubre de 2005, ha indicado que el 59% de las esporas que se han recogido en el aire desarrollan algún tipo de alergia, el 10% son poco alérgicas y el 31% no las desarrollan.
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