El joven cántabro aspira a consolidar hoy el segundo puesto; la continuidad de Pons, en peligro
Ginés Muñoz (EFE)
Salou (tarragona)
El finlandés Marcus Gronholm (Ford Focus) tiene el podio a tiro después de recortar tiempo a sus más directos rivales en la segunda etapa del Rallye Catalunya-Costa Daurada, donde el español Dani Sordo logró el primer scratch -mejor tiempo en un tramo- de su carrera, pero su compatriota Xevi Pons está a un paso de abandonar. El francés Sébastien Loeb (Citroen Xsara) sigue siendo el líder de la carrera, pero el único que parece aguantar su ritmo es el novato Sordo, segundo a 34.4 segundos de Loeb y que ayer volvió a tener un comportamiento espectacular.
El joven piloto cántabro ya puede presumir de estar en el grupo de los elegidos para hacer un scratch, pues en el segundo paso por la especial de Duesaigues, Allí Sordo marcó el mejor tiempo de la jornada (8.04.7) por delante de Gronholm y del propio Loeb, a quienes sacó uno y 3.4 segundos, respectivamente. Fue precisamente en ese mismo tramo, el décimo de la prueba, donde el catalán Xevi Pons se salió en una curva de izquierdas que, pese a no ser excesivamente rápida, estaba llena de grava, lo que provocó que su Citroën Xsara patinara de delante y se deslizara por un desnivel hasta quedar atrapado en una zanja. El piloto de Manlleu, que ya no completó el resto de la etapa, todavía desconoce si los daños que sufre su vehículo le dejarán correr hoy.
De ser así, Pons sería penalizado con 15 minutos (cinco por cada tramo que no completó en la jornada de ayer) y partiría desde la decimosexta posición, a 16.04.7 de la cabeza, lo que supone un duro golpe para un piloto que ayer partía desde una meritoria tercera plaza en la clasificación general.
El más beneficiado por la suciedad que presentaban algunos tramos del recorrido fue el finlandés Marcus Gronholm, quien aprovechó su mala clasificación en la primera jornada para poder abrir la pista en el día de ayer. Un problema con el turbo de su Focus en los últimos dos tramos de la primera etapa hundió al piloto finés hasta la décima posición, a más de dos minutos y medio de Loeb. Sin embargo, Gronholm pudo resarcirse en la segunda etapa. Con los tramos más limpios que para el resto, nada que perder y la obligación de arriesgar, ha ido coleccionando scratch hasta ponerse cuarto. El nórdico se ha situado a 3.9 segundos de la tercera plaza, que ahora ocupa el Peugeot del francés Alexandre Bengue, quien aprovechó el error de Pons para escalar hasta el podio provisional.
La pelea por el podio
Precisamente esa tercera posición es el objetivo que Gronholm se ha marcado para hoy, pues salvo accidente o problema mecánico parece imposible que con las cuatro especiales de la última etapa pueda superar a Loeb y a Sordo, de quienes le separan 2.09.5 y 1.35.1, respectivamente. Si Marcus Gronholm protagonizó la remontada de la jornada, el noruego Petter Solberg (Subaru Impreza) hizo todo lo contrario y se fue hundiendo cada vez más en la clasificación ha medida que se iban sucediendo las especiales. Solberg, que tuvo muchos problemas con los neumáticos y que incluso hizo un trompo, estuvo siempre alejado de los puestos de cabeza en cada parcial y descendió hasta la séptima posición en la general, a 3.42 de Sébastien Loeb, que sólo tiene rival en la pericia de un joven que apunta alto en este campeonato, el español Dani Sordo.