José David Santos
Santa Cruz
Dos autos judiciales dados a conocer ayer han anulado las resoluciones de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias que ordenaban el cierre del Instituto de Metabolismo Celular (IMC), conocido por que en él se dispensan los llamados polvos de Meléndez, y la posibilidad de entrar al mismo para requisar los productos denominados Factor 1 y Factor 2. Eligio Hernández, abogado del director del ICM, Enrique Meléndez Hevia, se mostraba ayer sereno ante esta resolución judicial "que nos viene a dar la razón en todo este proceso". El letrado afirma que el auto es "impecable" y apuntó que en breve afrontará dos recursos más en contra de sendas resoluciones del Consejería. "Nosotros llevamos una estrategia jurídica muy clara y calculada; y no como ellos (la Consejería de Sanidad) que no hace más que improvisar", comentó Eligio Hernández.
Ante este fallo favorable a los intereses de Meléndez Hevia y su equipo, su representante legal no quiso entrar en detalles sobre posibles responsabilidades por parte de la Consejería una vez que el juez ha fallado a su favor. Sobre el anuncio de que el Gobierno va a recurrir el auto, Hernández se mostró, incluso, "agradecido" de que sea así, "ya que podremos quintuplicar nuestros argumentos". En este sentido, Hernández recordó que si bien la Agencia Española del Medicamento declaró la alerta para los productos de Meléndez Hevia, lo hizo a instancias del Gobierno de Canarias "aunque no se trata de medicamentos, sino de alimentos". Así, corroboró que ante esa alerta nacional las comunidades autónomas de Madrid y Cataluña intervinieron en las empresas afincadas en esos territorios y que se encargan de la importación de los aminoácidos que componen los factores 1 y 2, "sin que encontrasen nada anómalo en ellos".
De hecho, el abogado aseveró que una de esas empresas lleva desde 1932 importando esos productos. Sobre la denuncia de la Consejería dando a conocer la existencia de reacciones adversas a los polvos, Hernández se mostró, de nuevo, indignado. "No comprendo cómo esos supuestos casos salen después de las resoluciones de la consejería y no antes. Además, nadie sabe quiénes son esas personas y tampoco se puede hacer una relación causa efecto entre la ingesta de los aminoácidos y los problemas renales de los que advierte Sanidad". Igualmente, el ex fiscal general del Estado, recordó que los aminoácidos de los que se componen los polvos de la controversia han recibido el visto bueno por un comité de expertos de la comunidad europea, "por lo que se entiende aún menos porque aquí parece que hacen tanto daño". Hernández dijo no sentirse más o menos alegre, "lo que pasa es que este tipo de asuntos son de mi especialidad y, siendo mi trabajo, lo tenía todo muy claro". Además, apuntó que en los recursos que ha presentado ha contado con la ayuda con el único despacho de letrados de España que se encarga en exclusiva de asuntos sanitarios.