LA CONTRAPORTADA
Lobo
JAIME PÉREZ-LLOMBET
De poco o nada serviría respirar hondo, dejar de fumar, comer fibra, pagar un montón de sesiones de yoga, no mezclar hidratos con proteínas, escuchar al homeópata, abonarnos al hidromasaje, hacer abdominales antes del desayuno, comprarnos una bicicleta estática, ir a terapias de grupo, hacernos socios de médicos sin fronteras o diplomarnos en cursillos de relajación. Da igual lo que hagamos o dejemos de hacer. Así le pongamos toda la buena fe del mundo, al finalizar el yoga, la relajación o el hidromasaje seguiríamos preguntándonos en qué cielo pondrían el grito los dirigentes de Coalición si este fin de semana se anunciara que el rector de la Universidad de La Laguna encabezará la lista del PSOE al Cabildo. Pues eso. Que lo de CC con Lobo no hay por dónde cogerlo. Que chirría. Que canta. Que dándose la doble condición de rector de la ULPG y candidatable de Coalición, difícilmente pueden resoplar en el Gobierno cuando se les culpa de querer más a un rector que a otro, a una Universidad más que a otra (¿Godoy será candidato a la alcaldía de Las Palmas o sólo lo soñé?). Si a los jinetes del pleito se lo han puesto a huevo, a quienes somos alérgicos a esas cosas nos han condenado a pensar que es política, oftalmológica y electoralmente previsible que arropes más al precandidato que al otro, al mirlo blanco que al otro (por cierto, ¿quién les ha dicho que Lobo sea un ídolo de masas?). Más allá del oportunismo verbenero con el que los socialistas de La Laguna y el Cabildo han caído ahora en que las cuentas de La Laguna están como el Paraninfo -llenas de cagadas de paloma- esto de la Consejería garantizando equilibrios con una mano y pintándole el cartel a Lobo con la otra es digno del circo chino. Que la ULL está oxidándose es una realidad antigua que algunos socialistas denuncian -sofocadamente, eso sí- para rascar alguna foto. Que la gestión de Educación ha sido mejorable es tan cierto como que al declive de la ULL ha contribuido la propia institución. Ahora bien, a las puertas de la primera comunión de Lobo CC está obligada a pedirle que sea candidato o rector, pero no las dos cosas a la vez. De lo contrario, ¿nos quiere contar el consejero cómo va a convencernos de que el Gobierno trata igual a un rector que a un candidato? Ni con yoga, homeopatía o cursos de relajación nos tragaríamos ese sapo sin atragantarnos.
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