Más de un centenar de vecinos se concentraron ayer a las puertas del albergue de la Cruz Roja
Fran Domínguez
Garachico
Alrededor de 120 vecinos de La Montañeta se concentraron ayer por la tarde para mostrar su disconformidad con la iniciativa de la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias de trasladar, de manera provisional, a un grupo de 20 ó 30 adolescentes inmigrantes subsaharianos al albergue que gestiona Cruz Roja Española en este núcleo.
El acto de protesta se celebró a las puertas del propio recinto, y contó con la presencia del alcalde de la Villa y Puerto, Ramón Miranda (CC), así como varios miembros de la Corporación garachiquense, entre ellos el portavoz municipal del PSOE, Juan Alberto Alonso.
Los vecinos de este pintoresco barrio de los altos de Garachico, que cuenta con menos de 200 habitantes, mostraron su rechazo a que la instalación de la Cruz Roja acoja a estos menores ’sin papeles’, que actualmente se encuentran repartidos por diversas comisarías del Sur de la Isla. Los concentrados resaltaron que entienden la situación y el drama que están viviendo estas personas, pero afirmaron que el barrio La Montañeta no es el lugar idóneo para albergar a estos jóvenes. Los vecinos congregados expresaron su "temor" a esta medida y aludieron a los "problemas" que la presencia de estos inmigrantes podría acarrear en un núcleo tan tranquilo como La Montañeta, pese a tratarse de menores sin ningún tipo de medidas judiciales.
Buscar alternativas
El alcalde garachiquense comunicó a los vecinos que ha mantenido conversaciones con la consejera regional de Asuntos Sociales, Marisa Zamora, y con otros responsables en esta materia, para tratar de llegar a una solución satisfactoria. Miranda subrayó que se están buscando alternativas para que la derivación de menores a La Montañeta no se produzca, aunque advirtió de que hay un alto porcentaje de probabilidades de que finalmente los inmigrantes subsaharianos arriben al albergue. Miranda precisó que si al final el traslado se consuma a través de una orden judicial, tanto el Ayuntamiento como los vecinos deberán acatarla, "como no puede ser de otra manera". "Estamos haciendo todo lo posible en consonancia con lo manifestado en la asamblea del pasado lunes por los vecinos de La Montañeta", apostilló el alcalde, quien criticó, además, los modos en que las autoridades competentes han tramitado el asunto. "Se está haciendo todo deprisa y corriendo", declaró.
Cuestionado sobre si la posición vecinal es insolidaria, Miranda relató que puede parecerlo. "Más que eso", matizó, "se trata de temor a lo que se desconoce y escasez de información.La noticia ha sido una especie de shock social en la zona". Jennifer León y María Candelaria Santana, representantes vecinales, negaron que La Montañeta fuese insolidaria´. "Igual los insolidarios son otros con nosotros", comentaron. De la misma manera, Miranda rechazó que la postura que mantienen los vecinos sea fruto de un "sentimiento xenófobo". Los concentrados y el alcalde también manifestaron que el albergue, que se usa en época estival para el desarrollo de actividades lúdicas, no cumple con las condiciones necesarias para desempeñar la acogida de personas. En sintonía con estos argumentos, el portavoz socialista, JuanAlberto Alonso, pidió al Gobierno regional que reconsidere esta iniciativa, y sostuvo que el recinto de La Montañeta no cumple con los requisitos adecuados.